1. Cántico. Salmo. De David.

2. A punto está mi corazón, oh Dios, - voy a cantar, voy a salmodiar - ¡anda, gloria mía!

3. ¡despertad, arpa y cítara! ¡a la aurora he de despertar!

4. Te alabaré entre los pueblos, Yahveh, te salmodiaré entre las gentes,

5. porque tu amor es grande hasta los cielos, tu lealtad hasta las nubes.

6. ¡Alzate, oh Dios, sobre los cielos, sobre toda la tierra, tu gloria!

7. Para que tus amados salgan libres, ¡salva con tu diestra, respóndenos!

8. Ha hablado Dios en su santuario: «Ya exulto, voy a repartir a Siquem, a medir el valle de Sukkot.

9. «Mío es Galaad, mío Manasés, Efraím, yelmo de mi cabeza, Judá mi cetro.

10. «Moab, la vasija en que me lavo. Sobre Edom tiro mi sandalia, contra Filistea lanzo el grito de guerra.»

11. ¿Quién me conducirá hasta la plaza fuerte, quién me guiará hasta Edom?

12. ¿No eres tú, oh Dios, que nos has rechazado y ya no sales, oh Dios, con nuestras tropas?

13. ¡Danos ayuda contra el adversario, que es vano el socorro del hombre!

14. ¡Con Dios hemos de hacer proezas, y él hollará a nuestros adversarios!




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“A pessoa que nunca medita é como alguém que nunca se olha no espelho e, assim, não se cuida e sai desarrumada. A pessoa que medita e dirige seus pensamentos a Deus, que é o espelho de sua alma, procura conhecer seus defeitos, tenta corrigi-los, modera seus impulsos e põe em ordem sua consciência.” São Padre Pio de Pietrelcina