Salmos, 91
1. Salmo. Cântico para o dia de sábado.*
1. El que mora en el secreto de Elyón pasa la noche a la sombra de Sadday,
2. É bom louvar ao Senhor e cantar salmos ao vosso nome, ó Altíssimo;
2. diciendo a Yahveh: «¡Mi refugio y fortaleza, mi Dios, en quien confío!»
3. proclamar, de manhã, a vossa misericórdia, e, durante a noite, a vossa fidelidade,
3. Que él te libra de la red del cazador, de la peste funesta;
4. com a harpa de dez cordas e com a lira, com cânticos ao som da cítara,
4. con sus plumas te cubre, y bajo sus alas tienes un refugio: escudo y armadura es su verdad.
5. pois vós me alegrais, Senhor, com vossos feitos; exulto com as obras de vossas mãos.
5. No temerás el terror de la noche, ni la saeta que de día vuela,
6. Senhor, estupendas são as vossas obras! E quão profundos os vossos desígnios!
6. ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía.
7. Não compreende estas coisas o insensato, nem as percebe o néscio.
7. Aunque a tu lado caigan mil y diez mil a tu diestra, a ti no ha de alcanzarte.
8. Ainda que floresçam os ímpios como a relva, e floresçam os que praticam a maldade, eles estão à perda eterna destinados.
8. Basta con que mires con tus ojos, verás el galardón de los impíos,
9. Vós, porém, Senhor, sois o Altíssimo por toda a eternidade.
9. tú que dices: «¡Mi refugio es Yahveh!», y tomas a Elyón por defensa.
10. Eis que vossos inimigos, Senhor, vossos inimigos hão de perecer, serão dispersados todos os artesãos do mal.
10. No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda;
11. Exaltastes a minha cabeça como a do búfalo, e com óleo puríssimo me ungistes.
11. que él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos.
12. Meus olhos vêem os inimigos com desprezo, e meus ouvidos ouvem com prazer o que aconteceu aos que praticam o mal.
12. Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie;
13. Como a palmeira, florescerão os justos, que se elevarão como o cedro do Líbano.
13. pisarás sobre el león y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón.
14. Plantados na casa do Senhor, nos átrios de nosso Deus hão de florir.
14. Pues él se abraza a mí, yo he de librarle; le exaltaré, pues conoce mi nombre.
15. Até na velhice eles darão frutos, continuarão cheios de seiva e verdejantes,
15. Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, le libraré y le glorificaré.
16. para anunciarem quão justo é o Senhor, meu rochedo, e como não há nele injustiça.
16. Hartura le daré de largos días, y haré que vea mi salvación.
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