Mosaico decorativo

1. kai egeneto en tw etei tw enatw tou sedekia basilewV iouda en tw mhni tw dekatw paregeneto naboucodonosor basileuV babulwnoV kai pasa h dunamiV autou epi ierousalhm kai epoliorkoun authn

1. Lo que fue dicho por Yahveh al profeta Jeremías sobre las naciones.

2. kai en tw endekatw etei tou sedekia en tw mhni tw tetartw enath tou mhnoV erragh h poliV

2. Para Egipto. Sobre el ejército del Faraón Nekó, rey de Egipto, que estuvo sobre el río Eufrates, en Karkemis, al cual batió Nabucodonosor, rey de Babilonia, el año cuarto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá.

3. kai eishlqon panteV oi hgemoneV basilewV babulwnoV kai ekaqisan en pulh th mesh nargalasar kai samagwq kai nabousacar kai nabousariV kai nagargasnaser rabamag kai oi kataloipoi hgemoneV basilewV babulwnoV

3. Ordenad escudo y pavés, y avanzad a la batalla.

4.

4. Uncid los caballos y montad, caballeros. Poneos firmes con los cascos, pulid las lanzas, vestíos las cotas.

5.

5. ¡Pero qué veo! Ellos se desmoralizan, retroceden, y sus valientes son batidos y huyen a la desbandada sin dar la cara. Terror por doquier - oráculo de Yahveh -.

6.

6. No huirá el ligero, ni escapará el valiente: al norte, a la orilla del Eufrates, tropezaron y cayeron.

7.

7. ¿Quién es ése que como el Nilo sube, y como los ríos de entrechocantes aguas?

8.

8. Egipto como el Nilo sube, y como ríos de entrechocantes aguas. Y dice: «Voy a subir, voy a cubrir la tierra. Haré perecer a la ciudad y a los que viven en ella.

9.

9. Subid, caballos, y enfureceos, carros, y salgan los valientes de Kus y de Put que manejan escudo, y los ludios que asestan el arco.»

10.

10. Aquel día será para el Señor Yahveh, día de venganza para vengarse de sus adversarios. Devorará la espada y se hartará y se abrevará de su sangre; pues será la matanza de Yahveh Sebaot en la tierra del norte, cabe el río Eufrates.

11.

11. Sube a Galaad y recoge bálsamo, virgen, hija de Egipto; en vano menudeas las curas: alivio no hay para ti.

12.

12. Han oído las naciones tu deshonra, y tu alarido llenó la tierra, porque valiente contra valiente tropezaron, a una cayeron entrambos.

13.

13. La palabra que habló Yahveh al profeta Jeremías acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para atacar a Egipto.

14. kai apesteilan kai elabon ton ieremian ex aulhV thV fulakhV kai edwkan auton proV ton godolian uion acikam uiou safan kai exhgagon auton kai ekaqisen en mesw tou laou

14. Anunciad en Egipto y hacedlo oír en Migdol, y hacedlo en Nof y en Tafnis. Decid: Tente tieso y erguido, que ha devorado la espada tus contornos.

15. kai proV ieremian egeneto logoV kuriou en th aulh thV fulakhV legwn

15. ¡Cómo es que ha huido Apis y tu forzudo no se ha sostenido! Es que Yahveh le empujó.

16. poreuou kai eipon proV abdemelec ton aiqiopa outwV eipen kurioV o qeoV israhl idou egw ferw touV logouV mou epi thn polin tauthn eiV kaka kai ouk eiV agaqa

16. Hizo menudear los tropezones, hasta hacer caer al uno sobre el otro; y decía: «Arriba, y volvamos a nuestro pueblo y a nuestra patria, ante la espada irresistible.»

17. kai swsw se en th hmera ekeinh kai ou mh dwsw se eiV ceiraV twn anqrwpwn wn su fobh apo proswpou autwn

17. Llamad a Faraón, rey de Egipto: «Ruido. - Dejó pasar la ocasión.»

18. oti swzwn swsw se kai en romfaia ou mh peshV kai estai h yuch sou eiV eurema oti epepoiqeiV ep' emoi fhsin kurioV

18. ¡Por vida mía! - oráculo del Rey cuyo nombre es Yahveh Sebaot - que cual el Tabor entre los montes, y como el Carmelo sobre el mar ha de venir.

19.

19. Avíos de destierro haz para ti, población, hija de Egipto, porque Nof parará en desolación, y quedará arrasada sin habitantes.

20.

20. Novilla hermosísima era Egipto: un tábano del norte vino sobre ella.

21.

21. Asimismo sus mercenarios que había en ella eran como novillos de engorde. Pues también ellos volvieron la cara, huyeron a una, sin pararse, cuando el día de su infortunio les sobrevino, el tiempo de su castigo.

22.

22. Una voz emite como de serpiente que silba, mientras en torno suyo andan y con hachas le acomenten, como leñadores.

23.

23. Talaron su selva - oráculo de Yahveh - porque era impenetrable, pues eran más numerosos que la langosta, y no se les podía contar.

24.

24. Han puesto en vergüenza a la hija de Egipto: ha sido entregada al pueblo del norte.

25.

25. Dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aquí que yo visito a Amón de No, a Faraón y a Egipto y a sus dioses y reyes, a Faraón y a los que confían en él,

26.

26. y los pongo en manos de los que buscan su muerte, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de sus siervos; tras de lo cual será repoblado como antaño - oráculo de Yahveh.

27.

27. Pero tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel, pues mira que yo acudo a salvarte desde lejos y a tu linaje del país de su cautiverio; volverá Jacob, se sosegará y estará tranquilo, y no habrá quien le inquiete.

28.

28. Tú no temas, siervo mío Jacob, - oráculo de Yahveh - que contigo estoy yo, pues acabaré con todas las naciones adonde te empujé, pero contigo no acabaré; aunque sí te corregiré como conviene, ya que impune no te dejaré.



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