Mosaico decorativo

1. Saúl tenía... años cuando comenzó a reinar, y reinó veintidós años sobre Israel.

1. Saúl llegó a ser rey de Israel.

2. Saúl eligió tres mil hombres de Israel; dos mil estaban con él en Micmás y en la montaña de Betel, y mil con Jonatán en Guibeá de Benjamín; a los demás los mandó cada uno a su casa.

2. Saúl eligió tres mil hombres de Israel, de los cuales dos mil estaban con él en Micmas y en los cerros de Betel, y mil con Jonatán en Guibea de Benjamín. En cuanto al resto del pueblo, lo devolvió a sus carpas.

3. Jonatán derrotó la guarnición de los filisteos que estaban en Guibeá. Los filisteos, al saberlo, se dijeron: "Los hebreos se han sublevado". Mientras tanto Saúl hizo sonar la trompeta en todo el país,

3. Jonatán dio muerte al gobernador filisteo de Guibea, lo que llegó a oídos de los filisteos.

4. y todo Israel supo la noticia: Saúl ha derrotado a la guarnición de los filisteos, e Israel se ha hecho odioso a los filisteos. Y todo el pueblo se reunió con Saúl en Guilgal.

4. Entonces Saúl mandó divulgar por todo el país a son de trompetas este bando: «¡Que lo sepan todos los hebreos!» Todo Israel supo esta noticia: «Saúl ha dado muerte al gobernador filisteo y, por esto, Israel está en guerra con los filisteos.» Y el pueblo se reunió junto a Saúl en Guilgal.

5. Los filisteos se reunieron para luchar contra Israel con tres mil carros, seis mil jinetes y un ejército tan numeroso como la arena de la ribera del mar. Subieron y acamparon en Micmás, al oriente de Bet Avén.

5. Los filisteos se reunieron para atacar a Israel con tres mil carros, seis mil hombres de a caballo y un ejército tan numeroso como las arenas del mar. Subieron y acamparon en Micmas, al este de Bet-Avén.

6. Los israelitas se vieron en las últimas, pues estaban cercados, y el pueblo se escondió en las grutas, en las cavernas, entre las rocas, en subterráneos y en cisternas;

6. Cuando los israelitas se vieron en peligro, la gente empezó a huir: unos se escondían en las cavernas, en los subterráneos o entre las rocas; otros se metían en las criptas o en los pozos.

7. algunos pasaron, atravesando el Jordán, al país de Gad y de Galaad. Saúl estaba todavía en Guilgal, y todo el pueblo que le seguía estaba lleno de miedo.

7. Algunos atravesaron el Jordán y fueron a Gad y Galaad. Saúl estaba todavía en Guilgal y todo el pueblo temblaba de temor junto a él.

8. Él esperó siete días, el tiempo prefijado por Samuel; pero Samuel no llegaba a Guilgal y el pueblo se dispersaba lejos de Saúl.

8. Esperó siete días conforme al plazo que Samuel había fijado; pero Samuel no llegó a Guilgal y el ejército empezó a dispersarse.

9. Entonces Saúl dijo: "Traedme el holocausto y los sacrificios de reconciliación". Y ofreció el holocausto.

9. Entonces Saúl dijo: «Prepárenme la víctima que debe ser consumida por el fuego y los sacrificios de comunión.»

10. Cuando terminaba de ofrecer el holocausto, llegó Samuel, y Saúl salió a su encuentro para saludarle.

10. Acababa de celebrar el sacrificio cuando llegó Samuel. Saúl salió a su encuentro para saludarlo.

11. Samuel le dijo: "¿Qué has hecho?". Saúl respondió: "Al ver que el pueblo se dispersaba lejos de mí y tú no llegabas en el día prefijado y que los filisteos se habían reunido en Micmás,

11. Pero Samuel le dijo: «¿Qué has hecho?» Y Saúl respondió: «Yo vi que el ejército se dispersaba y que los filisteos se concentraban en Micmas, y tú no llegabas.

12. me dije: Ahora bajarán los filisteos contra mí a Guilgal, y yo no he aplacado al Señor. Entonces, violentándome, ofrecí el holocausto".

12. Entonces me dije: "Justamente me van a atacar los filisteos cuando todavía no he suplicado a Yavé." En vista de eso me vi obligado a ofrecer el sacrificio.»

13. Samuel le respondió: "¡Has obrado neciamente! Si hubieras observado el mandamiento que el Señor, tu Dios, te había dado, entonces el Señor habría consolidado por siempre tu realeza sobre Israel.

13. Samuel dijo a Saúl: «Has obrado como un tonto. Si hubieras cumplido la orden que Yavé, tu Dios, te había dado, entonces Yavé habría asegurado tu reino sobre Israel.

14. Pero ahora tu realeza no durará; el Señor se ha buscado un hombre según su corazón y le ha destinado para rey de su pueblo, porque tú no has observado lo que el Señor te ha mandado".

14. Pero ahora tu reino no se mantendrá. Yavé se ha buscado un hombre a su gusto para hacerlo rey de su pueblo, ya que tú no has cumplido lo que él te había ordenado.»

15. Samuel se levantó y se fue de Guilgal para seguir su camino. El resto del pueblo le siguió al encuentro del enemigo, y llegaron desde Guilgal a Guibeá de Benjamín. Saúl pasó revista al ejército que le seguía; eran como unos seiscientos hombres.

15. Con esto se retiró Samuel. El resto del pueblo que quedaba subió con Saúl a juntarse con los demás combatientes que había en Guibea.

16. Saúl, su hijo Jonatán y el ejército que les seguía se quedaron en Guibeá de Benjamín; los filisteos estaban acampados en Micmás.

16. Saúl pasó revista a la gente que tenía con él: había unos seiscientos hombres.

17. Del campamento de los filisteos salió la fuerza de choque dividida en tres bandas: una tomó el camino de Ofrá, hacia la tierra de Sual;

17. Saúl, su hijo Jonatán y su tropa habían establecido su campamento en Guibea de Benjamín, mientras que los filisteos acampaban en Micmas. Y salieron tres destacamentos de filisteos a devastar los campos; uno tomó el camino de Ofrá, en la comarca de Saúl;

18. otra el camino de Bejorón, y la tercera el camino del alto que domina el valle de Seboín, hacia el desierto.

18. otro marchó por el camino que va a Bet-Horón, y el tercero se dirigió hacia el camino de la frontera que domina el valle de Seboín, hacia el desierto.

19. En todo el territorio de Israel no había ni un herrero, porque los filisteos se habían dicho: "¡Que los hebreos no puedan fabricarse espadas ni lanzas!".

19. En toda la tierra de Israel no había herreros, ya que los filisteos habían tomado esta precaución, para que los hebreos no hicieran espadas ni lanzas.

20. Por eso los israelitas tenían que ir a los filisteos para afilar cada uno su reja, su azadón, su sierra y su hoz.

20. De tal modo que todos los israelitas tenían que acudir a los filisteos para afilar su arado, su hacha, su azuela o su azadón.

21. El precio era de dos tercios de siclo por las rejas y azadones y un tercio de siclo por afilar las sierras y las hoces.

21. El precio por afilar los arados y hachas era de dos tercios de siclo, y por las azuelas y azadones, de un tercio.

22. Por eso cuando llegó el día del combate ninguno de los que seguían a Saúl y Jonatán tenía espada o lanza. Sólo la tenían ellos dos.

22. Y ocurrió que el día de la batalla de Micmas, ninguno de los que estaban con Saúl y Jonatán tenía espada ni lanza; se encontró, sin embargo, para Saúl y su hijo Jonatán.

23. Una guarnición de filisteos salió hacia el paso de Micmás.

23. Fue así como el pelotón filisteo se dirigió hacia el paso de Micmas.



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