1. Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sión, nos parecía estar soñando;

2. nuestra boca se llenaba de risa y nuestra lengua de gritos de alegría. Entonces entre los paganos se decía: "¡Qué grandes cosas no ha hecho el Señor por ellos!"

3. Sí, grandes cosas ha hecho el Señor por nosotros, rebosábamos de gozo.

4. Haz que vuelvan, Señor, nuestros cautivos, como riachuelos en tierras áridas.

5. Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre gritos de alegría.

6. Se van, se van llorando los que siembran la semilla, pero regresarán cantando trayendo sus gavillas.





“A pessoa que nunca medita é como alguém que nunca se olha no espelho e, assim, não se cuida e sai desarrumada. A pessoa que medita e dirige seus pensamentos a Deus, que é o espelho de sua alma, procura conhecer seus defeitos, tenta corrigi-los, modera seus impulsos e põe em ordem sua consciência.” São Padre Pio de Pietrelcina