1. Palabra del Señor a mi señor: "¡Siéntate a mi derecha y ve cómo hago de tus enemigos la tarima de tus pies!"

2. Desde Sión extenderá el Señor el cetro de tu mando: domina en medio de tus enemigos.

3. "Tuyo es el principado desde el día de tu nacimiento; de mí en el monte sagrado tú has nacido; como nace el rocío de la aurora".

4. Juró el Señor y no ha de retractarse: "Tú eres para siempre sacerdote a la manera de Melquisedec".

5. A tu diestra está el Señor, aplasta a los reyes en el día de su cólera;

6. juzga a las naciones: está lleno de cadáveres, y de cabezas rotas a lo ancho de la tierra.

7. El bebe del torrente, en el camino, por eso levanta su cabeza.





“Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma e de que a cruz deve ser o nosso pão cotidiano. Assim como o corpo precisa ser nutrido, também a alma precisa da cruz, dia a dia, para purificá-la e desapegá-la das coisas terrenas. Não queremos entender que Deus não quer e não pode salvar-nos nem santificar-nos sem a cruz. Quanto mais Ele chama uma alma a Si, mais a santifica por meio da cruz.” São Padre Pio de Pietrelcina