Jeremías, 46
1. Lo que fue dicho por Yahveh al profeta Jeremías sobre las naciones.
1. Gr. Jeremiah 46 (Heb. 39) καὶ ἐγένετο ἐν τῷ ἔτει τῷ ἐνάτῳ τοῦ Σεδεκια βασιλέως Ιουδα ἐν τῷ μηνὶ τῷ δεκάτῳ παρεγένετο Ναβουχοδονοσορ βασιλεὺς Βαβυλῶνος καὶ πᾶσα ἡ δύναμις αὐτοῦ ἐπὶ Ιερουσαλημ καὶ ἐπολιόρκουν αὐτήν
2. Para Egipto. Sobre el ejército del Faraón Nekó, rey de Egipto, que estuvo sobre el río Eufrates, en Karkemis, al cual batió Nabucodonosor, rey de Babilonia, el año cuarto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá.
2. καὶ ἐν τῷ ἑνδεκάτῳ ἔτει τοῦ Σεδεκια ἐν τῷ μηνὶ τῷ τετάρτῳ ἐνάτῃ τοῦ μηνὸς ἐρράγη ἡ πόλις
3. Ordenad escudo y pavés, y avanzad a la batalla.
3. καὶ εἰσῆλθον πάντες οἱ ἡγεμόνες βασιλέως Βαβυλῶνος καὶ ἐκάθισαν ἐν πύλῃ τῇ μέσῃ Ναργαλασαρ καὶ Σαμαγωθ καὶ Ναβουσαχαρ καὶ Ναβουσαρις καὶ Ναγαργασνασερ Ραβαμαγ καὶ οἱ κατάλοιποι ἡγεμόνες βασιλέως Βαβυλῶνος
4. Uncid los caballos y montad, caballeros. Poneos firmes con los cascos, pulid las lanzas, vestíos las cotas.
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5. ¡Pero qué veo! Ellos se desmoralizan, retroceden, y sus valientes son batidos y huyen a la desbandada sin dar la cara. Terror por doquier - oráculo de Yahveh -.
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6. No huirá el ligero, ni escapará el valiente: al norte, a la orilla del Eufrates, tropezaron y cayeron.
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7. ¿Quién es ése que como el Nilo sube, y como los ríos de entrechocantes aguas?
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8. Egipto como el Nilo sube, y como ríos de entrechocantes aguas. Y dice: «Voy a subir, voy a cubrir la tierra. Haré perecer a la ciudad y a los que viven en ella.
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9. Subid, caballos, y enfureceos, carros, y salgan los valientes de Kus y de Put que manejan escudo, y los ludios que asestan el arco.»
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10. Aquel día será para el Señor Yahveh, día de venganza para vengarse de sus adversarios. Devorará la espada y se hartará y se abrevará de su sangre; pues será la matanza de Yahveh Sebaot en la tierra del norte, cabe el río Eufrates.
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11. Sube a Galaad y recoge bálsamo, virgen, hija de Egipto; en vano menudeas las curas: alivio no hay para ti.
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12. Han oído las naciones tu deshonra, y tu alarido llenó la tierra, porque valiente contra valiente tropezaron, a una cayeron entrambos.
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13. La palabra que habló Yahveh al profeta Jeremías acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para atacar a Egipto.
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14. Anunciad en Egipto y hacedlo oír en Migdol, y hacedlo en Nof y en Tafnis. Decid: Tente tieso y erguido, que ha devorado la espada tus contornos.
14. καὶ ἀπέστειλαν καὶ ἔλαβον τὸν Ιερεμιαν ἐξ αὐλῆς τῆς φυλακῆς καὶ ἔδωκαν αὐτὸν πρὸς τὸν Γοδολιαν υἱὸν Αχικαμ υἱοῦ Σαφαν καὶ ἐξήγαγον αὐτόν καὶ ἐκάθισεν ἐν μέσῳ τοῦ λαοῦ
15. ¡Cómo es que ha huido Apis y tu forzudo no se ha sostenido! Es que Yahveh le empujó.
15. καὶ πρὸς Ιερεμιαν ἐγένετο λόγος κυρίου ἐν τῇ αὐλῇ τῆς φυλακῆς λέγων
16. Hizo menudear los tropezones, hasta hacer caer al uno sobre el otro; y decía: «Arriba, y volvamos a nuestro pueblo y a nuestra patria, ante la espada irresistible.»
16. πορεύου καὶ εἰπὸν πρὸς Αβδεμελεχ τὸν Αἰθίοπα οὕτως εἶπεν κύριος ὁ θεὸς Ισραηλ ἰδοὺ ἐγὼ φέρω τοὺς λόγους μου ἐπὶ τὴν πόλιν ταύτην εἰς κακὰ καὶ οὐκ εἰς ἀγαθά
17. Llamad a Faraón, rey de Egipto: «Ruido. - Dejó pasar la ocasión.»
17. καὶ σώσω σε ἐν τῇ ἡμέρᾳ ἐκείνῃ καὶ οὐ μὴ δώσω σε εἰς χεῖρας τῶν ἀνθρώπων ὧν σὺ φοβῇ ἀπὸ προσώπου αὐτῶν
18. ¡Por vida mía! - oráculo del Rey cuyo nombre es Yahveh Sebaot - que cual el Tabor entre los montes, y como el Carmelo sobre el mar ha de venir.
18. ὅτι σῴζων σώσω σε καὶ ἐν ῥομφαίᾳ οὐ μὴ πέσῃς καὶ ἔσται ἡ ψυχή σου εἰς εὕρεμα ὅτι ἐπεποίθεις ἐπ’ ἐμοί φησὶν κύριος
19. Avíos de destierro haz para ti, población, hija de Egipto, porque Nof parará en desolación, y quedará arrasada sin habitantes.
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20. Novilla hermosísima era Egipto: un tábano del norte vino sobre ella.
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21. Asimismo sus mercenarios que había en ella eran como novillos de engorde. Pues también ellos volvieron la cara, huyeron a una, sin pararse, cuando el día de su infortunio les sobrevino, el tiempo de su castigo.
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22. Una voz emite como de serpiente que silba, mientras en torno suyo andan y con hachas le acomenten, como leñadores.
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23. Talaron su selva - oráculo de Yahveh - porque era impenetrable, pues eran más numerosos que la langosta, y no se les podía contar.
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24. Han puesto en vergüenza a la hija de Egipto: ha sido entregada al pueblo del norte.
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25. Dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: He aquí que yo visito a Amón de No, a Faraón y a Egipto y a sus dioses y reyes, a Faraón y a los que confían en él,
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26. y los pongo en manos de los que buscan su muerte, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de sus siervos; tras de lo cual será repoblado como antaño - oráculo de Yahveh.
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27. Pero tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel, pues mira que yo acudo a salvarte desde lejos y a tu linaje del país de su cautiverio; volverá Jacob, se sosegará y estará tranquilo, y no habrá quien le inquiete.
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28. Tú no temas, siervo mío Jacob, - oráculo de Yahveh - que contigo estoy yo, pues acabaré con todas las naciones adonde te empujé, pero contigo no acabaré; aunque sí te corregiré como conviene, ya que impune no te dejaré.
28.
