11. Y añadió David a Abisay y a todos sus siervos: «Mirad, mi hijo, salido de mis entrañas, busca mi muerte, pues ¿cuánto más ahora un benjaminita? Dejadle que maldiga, pues se lo ha mandado Yahveh.




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“A oração é a efusão de nosso coração no de Deus.” São Padre Pio de Pietrelcina