Mosaico decorativo

Fundar 2268 Resultados para: Um

  • Hijos de Bela: Esbón, Uziel, Yerimot e Irí: cinco jefes de casa patriarcal, hombres valerosos, registrados con sus genealogías en número de 22.034. (I Crónicas 7, 7)

  • jefes de casas patriarcales, hombres valerosos, agrupados en genealogías según sus linajes, en número de 20.200. (I Crónicas 7, 9)

  • todos hijos de Yediael, jefes de sus casas patriarcales, hombres valerosos, en número de 17.200, aptos para salir a la guerra y al combate. (I Crónicas 7, 11)

  • Todos éstos eran hijos de Aser, jefes de casas patriarcales, gente selecta y guerreros valerosos, jefes de príncipes; los registrados por genealogías, aptos para la guerra y el combate, sumaban 26.000 hombres. (I Crónicas 7, 40)

  • Los porteros que guardaban las entradas, hombres elegidos, sumaban en total 212, registrados por poblaciones. Los habían constituido en sus funciones David y Samuel, el vidente, como premio a su fidelidad. (I Crónicas 9, 22)

  • Otros cuidaban del mobiliario, de los objetos sagrados, de la flor de harina, del vino, del aceite, del incienso y los perfumes. (I Crónicas 9, 29)

  • Los que preparaban la mezcla de los perfumes aromáticos eran sacerdotes. (I Crónicas 9, 30)

  • Los filisteos libraron la batalla contra Israel. Los israelitas huyeron ante los filisteos, y cayeron muertos en gran número en el monte Gelboé. (I Crónicas 10, 1)

  • David se apesadumbró al ver que el Señor había herido a Uzá, y llamó aquel lugar "Peres Uzá", nombre que todavía lleva hoy. (I Crónicas 13, 11)

  • David ordenó a los jefes de los levitas que dispusieran a sus hermanos los cantores con todos los instrumentos musicales de acompañamiento, arpas, cítaras y címbalos, e hicieron resonar bellas melodías en señal de regocijo. (I Crónicas 15, 16)

  • Los sacerdotes Benayas y Yajaziel tocaban ininterrumpidamente las trompetas delante del arca de la alianza de Dios. (I Crónicas 16, 6)

  • Cantad para él al son de instrumentos, celebrad todas sus maravillas. (I Crónicas 16, 9)


"Vive-se de fé, não de sonhos." São Padre Pio de Pietrelcina