Fundar 2003 Resultados para: Tierra Santa
El rey impuso un tributo sobre la tierra y las islas del mar. (Ester 10, 1)
tuvo este sueño: Gritos y tumultos, truenos y terremotos, desquiciamiento en la tierra. (Ester 11, 5)
Fue aquél un día de tinieblas y oscuridad. La tribulación y la angustia, la aflicción y el pánico invadieron la tierra. (Ester 11, 8)
Como jefe de pueblos incontables y señor de toda la tierra, no quiero abusar de la grandeza de mi poderío, sino gobernar a mis vasallos con moderación y clemencia para que pasen una vida tranquila, sin temores, y gocen de la paz tan deseada por todos los hombres. (Ester 13, 2)
nos ha informado que, disperso entre todas las naciones de la tierra, existe un pueblo odioso por sus leyes, de costumbres contrarias a las de los demás pueblos y que siempre desprecia las órdenes del rey, impidiendo así que produzcan efecto las disposiciones de gobierno que de mí emanan. (Ester 13, 4)
Tú has creado el cielo y la tierra y las maravillas que hay bajo el firmamento. (Ester 13, 10)
Y el Señor preguntó a Satán: "¿De dónde vienes?". Satán le respondió: "De recorrer la tierra y de pasearme por ella". (Job 1, 7)
Y el Señor dijo a Satán: "¿Has reparado en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, hombre recto, íntegro, temeroso de Dios y apartado del mal". (Job 1, 8)
Entonces Job se levantó, rasgó sus vestiduras y se rapó la cabeza. Luego cayó en tierra, adoró y dijo: (Job 1, 20)
Y el Señor dijo a Satán: "¿De dónde vienes?". Satán le respondió: "De recorrer la tierra y darme una vuelta por ella". (Job 2, 2)
Y el Señor dijo a Satán: "¿Has reparado acaso en mi siervo Job? No hay nadie en la tierra como él, hombre recto, íntegro, temeroso de Dios y apartado del mal. Aún sigue firme en su entereza; en vano me has incitado contra él para arruinarlo". (Job 2, 3)
con los reyes y magnates de la tierra que se edificaron mausoleos, (Job 3, 14)