Mosaico decorativo

Fundar 2003 Resultados para: Tierra Santa

  • Que se alegren el desierto y la tierra seca, que se regocije la estepa y que florezca, (Isaías 35, 1)

  • la tierra ardiente se trocará en estanque, el suelo sediento en hontanar de aguas; y el cubil donde yacían los chacales se volverá verdor de cañas y de juncos. (Isaías 35, 7)

  • Habrá allí un camino allanado, se le llamará la vía santa; ningún impuro pasará por él, ni a él irán a parar los insensatos. (Isaías 35, 8)

  • "Señor todopoderoso, Dios de Israel, entronizado sobre los querubines; tú eres el único Dios de todos los reinos de la tierra; tú eres el creador del cielo y de la tierra. (Isaías 37, 16)

  • Pero ahora, Señor, Dios nuestro, líbranos de sus manos, a fin de que todos los reinos de la tierra sepan que tú eres el único Dios". (Isaías 37, 20)

  • Y decía: Ya no veré al Señor en la tierra de los vivos; no veré a nadie más de los habitantes de la tierra. (Isaías 38, 11)

  • ¿Quién ha medido las aguas con el cuenco de sus manos y ha determinado con el palmo la medida del cielo? ¿Quién ha medido toda la tierra con el metro, en la balanza ha pesado los montes y en los platillos las colinas? (Isaías 40, 12)

  • ¿No lo sabéis? ¿No lo habéis oído? ¿No se os ha manifestado desde el principio? ¿No lo habéis comprendido desde que se fundó la tierra? (Isaías 40, 21)

  • Él se sienta sobre el globo de la tierra, cuyos habitantes le parecen saltamontes; él despliega los cielos como tenue velo y los extiende como una tienda para vivir en ella; (Isaías 40, 22)

  • reduce a nada a los que gobiernan y aniquila a los jueces de la tierra. (Isaías 40, 23)

  • Apenas plantados, apenas sembrados, apenas arraigado en la tierra su brote, sopla sobre ellos y se secan, y un torbellino se los lleva como paja. (Isaías 40, 24)

  • ¿No lo sabes? ¿No lo has oído? El Señor es un Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, su inteligencia es insondable. (Isaías 40, 28)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina