Fundar 1958 Resultados para: Sin
Pero si la mancha sigue en el mismo sitio sin extenderse y ha perdido su color, es simplemente la inflamación de la quemadura. El sacerdote lo declarará puro, porque se trata de la cicatriz de la quemadura". (Levítico 13, 28)
El día octavo tomará dos corderos sin defecto, una cordera de un año sin defecto, trece kilos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda y medio litro de aceite. (Levítico 14, 10)
Todo aquel a quien toque el paciente, sin haberse lavado previamente las manos, lavará sus vestidos, se bañará y será inmundo hasta la tarde. (Levítico 15, 11)
sin llevarlos a la entrada de la tienda de la reunión para ofrecerlos al Señor, será extirpado de su pueblo. (Levítico 17, 9)
Si uno se acuesta con una mujer que pertenece a otro como esclava y concubina sin que haya sido rescatada ni puesta en libertad, será castigado; pero no con la muerte, pues la mujer no era libre. (Levítico 19, 20)
Si uno se acuesta con la mujer de su tío, deshonra a su propio tío; los dos cargarán con su culpa y morirán sin descendencia. (Levítico 20, 20)
para que sea aceptada deberá presentar un animal macho sin defecto, vacuno, ovino o caprino. (Levítico 22, 19)
De la misma manera, si uno ofrece al Señor ganado mayor o menor en sacrificio de reconciliación, sea en cumplimiento de un voto, sea como ofrenda voluntaria, la víctima, para que sea aceptada, ha de ser perfecta y sin defecto. (Levítico 22, 21)
la víctima será comida el mismo día sin dejar nada para el día siguiente: yo, el Señor. (Levítico 22, 30)
y el día quince del mismo mes es la fiesta de los panes sin levadura del Señor: durante siete días comeréis pan sin levadura. (Levítico 23, 6)
y el día que hayáis presentado la gavilla presentaréis, como holocausto en honor del Señor, un cordero de un año sin defecto; (Levítico 23, 12)
Junto con el pan, ofreceréis en holocausto al Señor siete corderos de un año sin defecto, un novillo y dos carneros con la ofrenda y las libaciones: es una ofrenda quemada, un perfume agradable en honor del Señor. (Levítico 23, 18)