Mosaico decorativo

Fundar 4248 Resultados para: Promesas De Dios

  • Y continuó así: "¡Ay! ¿Quién podrá vivir cuando Dios haga estas cosas? (Números 24, 23)

  • Será para él y para su descendencia un pacto que le asegurará el sacerdocio eternamente por haber sido celador de su Dios y haber obtenido el perdón para los israelitas. (Números 25, 13)

  • "¡Que el Señor, el Dios de los espíritus que dan vida a todo ser viviente, establezca sobre esta comunidad un hombre (Números 27, 16)

  • "El Señor, nuestro Dios, nos dijo en el Horeb: Ya habéis estado bastante tiempo en este monte. (Deuteronomio 1, 6)

  • el Señor, vuestro Dios, os ha multiplicado de tal manera que hoy sois tan numerosos como las estrellas del cielo. (Deuteronomio 1, 10)

  • El Señor, el Dios de vuestros padres, os multiplique mil veces más y os bendiga según su promesa. (Deuteronomio 1, 11)

  • No tengáis en cuenta en vuestros juicios la apariencia de la persona; oíd a los pequeños lo mismo que a los grandes sin temor a nadie, pues el juicio pertenece a Dios. Y si os encontráis con alguna causa difícil, traedla a mí para que yo la resuelva. (Deuteronomio 1, 17)

  • Salimos del Horeb, recorrimos todo el vasto y temible desierto que habéis visto, camino de la montaña de los amorreos, según nos había ordenado el Señor, nuestro Dios, y llegamos a Cades Barne". (Deuteronomio 1, 19)

  • "Allí os dije: Ya habéis llegado a la montaña de los amorreos, que el Señor, nuestro Dios, nos da. (Deuteronomio 1, 20)

  • El Señor, tu Dios, pone en tus manos esta tierra; sube y toma posesión de ella, como te ha dicho el Señor, Dios de tus padres. No temas ni te acobardes. (Deuteronomio 1, 21)

  • Tomaron frutos de la tierra, nos los trajeron y nos hicieron este informe: Es una buena tierra la que nos da el Señor, nuestro Dios. (Deuteronomio 1, 25)

  • Pero vosotros no quisisteis subir y fuisteis rebeldes a las órdenes del Señor, vuestro Dios. (Deuteronomio 1, 26)


"Amar significa dar aos outros – especialmente a quem precisa e a quem sofre – o que de melhor temos em nós mesmos." São Padre Pio de Pietrelcina