Mosaico decorativo

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  • si sois hombres sinceros, que uno de vosotros quede preso, y los demás partid y llevad el grano para remediar el hambre de vuestra familia. (Génesis 42, 19)

  • José mandó que les llenaran los sacos de trigo, que les metieran el dinero de cada uno en su saco y que les dieran provisiones para el viaje. Y así se hizo. (Génesis 42, 25)

  • Al acampar por la noche, uno de ellos abrió su saco para dar de comer a su asno y vio que su dinero estaba en la boca del saco, (Génesis 42, 27)

  • Pero aquel hombre, señor del país, nos respondió: De este modo sabré si sois sinceros: dejad conmigo aquí uno de vuestros hermanos, tomad lo necesario para vuestras familias hambrientas y partid. (Génesis 42, 33)

  • Ellos, al ver que los llevaban a casa de José, se llenaron de miedo y se decían: "Nos han traído aquí por lo del dinero que nos fue devuelto en nuestros sacos. Nos han traído aquí con nuestros asnos para acusarnos, torturarnos y tomarnos como esclavos". (Génesis 43, 18)

  • Traemos también más dinero para pagar los víveres. Nosotros no sabemos quién puso nuestro dinero en los sacos". (Génesis 43, 22)

  • Después los introdujo en la casa de José, les llevó agua para que se lavaran los pies y dio forraje a sus asnos. (Génesis 43, 24)

  • Sirvieron a José aparte, aparte a sus hermanos y aparte también a los egipcios que comían con él, porque los egipcios no pueden comer con los hebreos, por ser cosa prohibida para ellos. (Génesis 43, 32)

  • ¿No es ésa la copa que sirve a mi señor para beber y adivinar? Os habéis portado muy mal". (Génesis 44, 5)

  • Tú dijiste a tus siervos: Traédmelo para que lo vea. (Génesis 44, 21)

  • Entonces él les dijo: "Acercaos a mí". Y ellos se acercaron. Él dijo: "Yo soy José, vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. (Génesis 45, 4)

  • Pero ahora no estéis apenados ni os pese el haberme vendido aquí, pues fue Dios quien me envió delante de vosotros para salvar vuestras vidas. (Génesis 45, 5)


"Quando a videira se separa da estaca que a sustenta, cai e apodrece." São Padre Pio de Pietrelcina