Mosaico decorativo

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  • Pero no comeréis los siguientes, aunque sean rumiantes y tengan la pezuña partida: el camello, la liebre y el tejón, porque son rumiantes pero no tienen la pezuña partida; debéis tenerlos por impuros. (Deuteronomio 14, 7)

  • De la misma manera el cerdo, que tiene la pezuña partida, pero no es rumiante: debéis tenerlo por impuro. No comeréis sus carnes ni tocaréis sus cadáveres. (Deuteronomio 14, 8)

  • De los anmales acuáticos podréis comer los que tienen aletas y escamas, (Deuteronomio 14, 9)

  • Podréis comer toda ave pura. (Deuteronomio 14, 11)

  • Éstas son las que no podéis comer: el águila, el quebrantahuesos, el buitre, (Deuteronomio 14, 12)

  • la cerceta, el mergo, la cigüeña, (Deuteronomio 14, 17)

  • Tendréis también por impuro cualquier clase de insecto alado, y no lo comeréis. (Deuteronomio 14, 19)

  • Comeréis toda clase de aves puras. (Deuteronomio 14, 20)

  • No comeréis ningún animal muerto. Lo darás al extranjero residente o lo venderás al extranjero de fuera. Tú eres un pueblo consagrado al Señor, tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre. (Deuteronomio 14, 21)

  • y en presencia del Señor, en el lugar elegido por él para hacer habitar en él su nombre, allí comerás el diezmo de tu trigo, de tu mosto, de tu aceite y los primogénitos de tu ganado mayor o menor, para que aprendas a respetar al Señor, tu Dios, en todo momento. (Deuteronomio 14, 23)

  • Allí adquirirás con ello lo que quieras: bueyes, ovejas, vino y otra bebida fermentada; en una palabra, lo que quieras; lo comerás allí en presencia del Señor, tu Dios, y te regocijarás tú y tu familia. (Deuteronomio 14, 26)

  • Allí vendrá el levita, que no tiene parte ni herencia como tú; el inmigrante, el huérfano y la viuda de tu ciudad, y comerán hasta saciarse. Así el Señor, tu Dios, te bendecirá en todas tus empresas. (Deuteronomio 14, 29)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina