Mosaico decorativo

Fundar 2182 Resultados para: Mar

  • Les dirás: Escuchad la palabra del Señor Dios. Esto dice el Señor Dios: Porque os reíais cuando mi santuario era profanado, cuando la tierra de Israel era devastada, cuando la casa de Judá marchaba al destierro, (Ezequiel 25, 3)

  • por eso esto dice el Señor Dios: Aquí estoy contra ti, Tiro; haré avanzar contra ti gentes innumerables, como el mar levanta sus olas. (Ezequiel 26, 3)

  • Quedará en medio del mar como un tendedero de redes. Pues yo he hablado, dice el Señor Dios: Tiro será presa de los pueblos. (Ezequiel 26, 5)

  • Saquearán tus riquezas, arrebatarán tus mercancías. Derruirán tus muros, demolerán tus magníficas casas, tirarán al mar tus piedras, vigas y escombros. (Ezequiel 26, 12)

  • Bajarán de sus tronos todos los príncipes del mar, se quitarán sus mantos y se despojarán de sus vestiduras recamadas; se vestirán de luto, se sentarán en tierra, sufrirán incesantes temblores y estarán consternados por ti. (Ezequiel 26, 16)

  • Y entonarán sobre ti esta elegía: ¡Ah! ¡Cómo has caído, desaparecido de los mares, tú, la ciudad famosa, tan poderosa en el mar, con tus habitantes, los que infundían su terror a los del continente! (Ezequiel 26, 17)

  • Ahora se estremecen las islas, el día de tu caída, las islas del mar se aterran de tu fin. (Ezequiel 26, 18)

  • Dirás a Tiro: Oh tú, que te sientas a la orilla del mar y traficas con pueblos esparcidos en islas sin cuento esto dice el Señor Dios. Tiro, tú has dicho: Yo soy la perfecta hermosura. (Ezequiel 27, 3)

  • En alta mar se encuentran tus confines. Tus fundadores te hicieron de perfecta hermosura. (Ezequiel 27, 4)

  • con encinas del Basán tus remos; tu cubierta la hicieron de marfil incrustado de cedro de las costas de Chipre; (Ezequiel 27, 6)

  • Y estaban los ancianos de Guebal y sus peritos para reparar tus averías. Todas las naves del mar y sus marineros venían a ti para canjear sus mercancías. (Ezequiel 27, 9)

  • Los hijos de Rodas traficaban contigo. En tus manos estaba el comercio de innumerables costas; te pagaban con colmillos de marfil y ébano. (Ezequiel 27, 15)


"A mulher forte é a que tem temor de Deus e faz a vontade de Deus." São Padre Pio de Pietrelcina