Mosaico decorativo

Fundar 778 Resultados para: Juda

  • Gracias a su humillación, la ira del Señor se apartó del rey sin causarle una aniquilación total; más aún, las cosas mejoraron en Judá. (II Crónicas 12, 12)

  • Abías comenzó a reinar en Judá el año dieciocho del reinado de Jeroboán. (II Crónicas 13, 1)

  • Jeroboán preparó una emboscada, que cercó a los de Judá por la espalda, de manera que Judá se vio rodeado por Jeroboán por delante y por detrás. (II Crónicas 13, 13)

  • Los de Judá miraron hacia atrás y se percataron de que los atacaban de frente y por la espalda. Clamaron al Señor, y los sacerdotes tocaron sus trompetas. (II Crónicas 13, 14)

  • Los de Judá lanzaron el grito de guerra; y mientras éste se prolongaba, Dios derrotó a Jeroboán y a Israel ante Abías y Judá. (II Crónicas 13, 15)

  • El ejército de Israel se dio a la fuga ante los hombres de Judá. Dios los entregó en sus manos. (II Crónicas 13, 16)

  • Los de Israel quedaron humillados, mientras que los de Judá cobraron nuevas fuerzas, porque se habían apoyado en el Señor, Dios de sus padres. (II Crónicas 13, 18)

  • exhortó a los de Judá a buscar al Señor, Dios de sus padres, observando su ley y sus mandamientos. (II Crónicas 14, 3)

  • Hizo desaparecer de todas las ciudades de Judá los santuarios de las colinas y los cipos del culto solar. El reino disfrutó de tranquilidad durante sus días. (II Crónicas 14, 4)

  • Restauró las ciudades fuertes de Judá aprovechando aquellos años en que el país gozaba de tranquilidad y no había guerra alguna, porque el Señor le había concedido la paz. (II Crónicas 14, 5)

  • Por eso dijo a Judá: "Restauremos estas ciudades, rodeémoslas de murallas, torres, puertas y barras mientras el país está en nuestras manos. Hemos buscado al Señor, y el Señor nos ha concedido la paz con nuestros vecinos". Y realizaron todas las construcciones. (II Crónicas 14, 6)

  • Asá disponía de un ejército de 300.000 hombres armados de escudo y lanza en Judá, y 280.000 armados de escudo y arco en Benjamín, todos hombres valerosos. (II Crónicas 14, 7)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina