Mosaico decorativo

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  • Besalel, Oholiab y todos los hombres expertos, en los que el Señor ha puesto habilidad e inteligencia para toda clase de trabajos, ejecutarán toda la obra del santuario, según lo ha ordenado el Señor". (Exodo 36, 1)

  • Empleó treinta y tres kilos de oro puro para hacer el candelabro y sus utensilios. (Exodo 37, 24)

  • Hizo también todos sus utensilios, calderos, paletas, aspersorios, tenazas y braseros, todo de bronce. (Exodo 38, 3)

  • Con ellos se hicieron las basas de la entrada de la tienda de la reunión, el altar de bronce con su enrejado y todos sus utensilios, (Exodo 38, 30)

  • Entonces presentaron a Moisés el tabernáculo, la tienda y todos sus utensilios: los garfios, las barras, los travesaños, las columnas, las basas, (Exodo 39, 33)

  • el candelabro de oro con sus lámparas ordenadamente dispuestas y todos sus utensilios y aceite para las lámparas; (Exodo 39, 37)

  • las cortinas del atrio, sus columnas y sus basas; la cortina de la entrada del atrio, sus cuerdas y sus estacas y todos los utensilios del servicio del tabernáculo para la tienda de la reunión; (Exodo 39, 40)

  • Cuando alguien quiera ofrecer un sacrificio de reconciliación, si se trata de ganado mayor, ofrecerá delante del Señor una res sin defecto, macho o hembra. (Levítico 3, 1)

  • De este sacrificio de reconciliación ofrecerá al Señor, como ofrenda quemada, la grasa que recubre las entrañas y la que hay sobre ellas; (Levítico 3, 3)

  • Cuando su ofrenda al Señor sea un sacrificio de reconciliación, si se trata de ganado menor, ofrecerá una res sin defecto, macho o hembra. (Levítico 3, 6)

  • De este sacrificio de reconciliación ofrecerá al Señor, como ofrenda quemada, las grasas: la cola entera cortada desde la rabadilla, la grasa que recubre las entrañas y la que hay sobre ellas; (Levítico 3, 9)

  • de la misma manera que fue tomada en el novillo del sacrificio de reconciliación, y el sacerdote lo quemará sobre el altar de los holocaustos. (Levítico 4, 10)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina