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Los sacerdotes toman las ropas de sus dioses para vestir a sus mujeres y a sus hijos. (Baruc 6, 32)
Hijos de cara dura y corazón de piedra son aquellos a quienes yo te envío. Les dirás: Esto dice el Señor Dios. (Ezequiel 2, 4)
y anda, llégate a los deportados, a los hijos de tu pueblo, y diles: Así habla el Señor Dios, escuchen o no escuchen". (Ezequiel 3, 11)
Los padres devorarán a sus hijos en medio de ti, y los hijos devorarán a sus padres. Ejecutaré contra ti la sentencia y esparciré a todos los vientos lo que aún quede de ti. (Ezequiel 5, 10)
Mandaré contra vosotros el hambre y las bestias feroces, que te dejarán sin hijos; la peste y la sangre pasarán por ti y descargaré contra ti la espada. Yo, el Señor, he hablado". (Ezequiel 5, 17)
Caerá mi mano sobre los profetas que tienen visiones falsas y anuncian presagios mentirosos, no serán admitidos en el consejo de mi pueblo, no serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni entrarán en la tierra de los hijos de Jacob, y sabréis que yo soy el Señor Dios. (Ezequiel 13, 9)
y se encontraran allí esos tres hombres, lo juro, dice el Señor Dios, que ni a sus hijos ni a sus hijas salvarían; sólo se salvarían ellos, y el país quedaría igualmente convertido en un desierto. (Ezequiel 14, 16)
si se encontrasen allí aquellos tres hombres, lo juro, dice el Señor Dios, que no salvarían ni a sus hijos ni a sus hijas, sólo se salvarían ellos. (Ezequiel 14, 18)
si se encontrasen entre ellos Noé, Daniel y Job, lo juro, dice el Señor Dios, que no salvarían ni a sus hijos ni a sus hijas, sólo se salvarían ellos debido a su justicia". (Ezequiel 14, 20)
dejaré, sin embargo, supervivientes que pondrán a salvo hijos e hijas. Y vendrán donde vosotros, para que conozcáis su conducta y sus obras y os consoléis de los males que yo he mandado contra Jerusalén, de todo lo que he desencadenado contra ella. (Ezequiel 14, 22)
Tomaste también a tus hijos y a tus hijas que me habías dado, y los ofreciste en sacrificio, como alimento, a aquellos ídolos. ¿Acaso no era suficiente tu prostitución, (Ezequiel 16, 20)
que degollaste también a mis hijos y los ofreciste en su honor, quemándolos en el fuego? (Ezequiel 16, 21)