Fundar 1526 Resultados para: Hijos Rebeldes
Todos éstos eran hijos de Obededón; ellos, sus hijos y hermanos eran hombres valientes, duros en el servicio. De Obededón, sesenta y dos en total. (I Crónicas 26, 8)
Los hijos y hermanos de Meselemías, hombres valientes, sumaban en total dieciocho. (I Crónicas 26, 9)
Josá, descendiente de Merarí, también tuvo hijos. Su jefe fue Simrí; así lo dispuso su padre, aunque no era el primogénito; (I Crónicas 26, 10)
Jilquías, el segundo; Tebalías, el tercero; Zacarías, el cuarto; los hijos y hermanos de Josá sumaban en total trece. (I Crónicas 26, 11)
A Obededón le tocó la del mediodía, y a sus hijos los almacenes. (I Crónicas 26, 15)
De los hijos de Ladán, descendientes de Guersón y de Yejielí. (I Crónicas 26, 21)
De los descendientes de Yishar, Jeconías y sus hijos estaban dedicados a los asuntos profanos de Israel como escribas y jueces. (I Crónicas 26, 29)
Jonatán, tío de David, consejero, sabio y escriba, se ocupaba de los hijos del rey, juntamente con Yejiel, hijo de Jacmoní. (I Crónicas 27, 32)
David convocó en Jerusalén a todos los jefes de Israel; jefes de tribu, jefes de las divisiones al servicio del rey, oficiales de millares y centurias, superintendentes de la hacienda, ganadería e hijos del rey, eunucos y héroes, todo el personal de valía. (I Crónicas 28, 1)
Pero el Señor, Dios de Israel, me eligió entre toda la casa de mi padre para rey eterno de Israel. En efecto, eligió a Judá para caudillo, de Judá eligió a la casa de mi padre, y entre los hijos de mi padre se fijó en mí para hacerme reinar sobre Israel. (I Crónicas 28, 4)
Entre todos mis hijos, pues el Señor me ha dado muchos, ha elegido a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino del Señor sobre Israel. (I Crónicas 28, 5)
Y ahora, ante todo Israel, ante la asamblea y ante el Señor que nos escucha, os digo: guardad y observad todos los mandamientos del Señor, nuestro Dios, para que podáis conservar la posesión de esta buena tierra y dejarla en herencia a vuestros hijos después de vosotros a perpetuidad. (I Crónicas 28, 8)