Mosaico decorativo

Fundar 2995 Resultados para: Hijo Del Hombre

  • Sedecías, hijo de Canaaná, se había hecho cuernos de hierro, y decía: "Esto dice el Señor: Con éstos acornearás a Siria hasta exterminarlo". (I Reyes 22, 11)

  • Entonces Sedecías, hijo de Canaaná, dio una bofetada a Miqueas, y le dijo: "¿Es que el espíritu del Señor me ha dejado a mí para hablarte a ti?". (I Reyes 22, 24)

  • El rey de Israel ordenó: "Prende a Miqueas y condúcelo a Amón, prefecto de la ciudad, y a Joás, mi hijo, (I Reyes 22, 26)

  • y diles: Ésta es la orden del rey: Meted a este hombre en la cárcel y tenedlo a pan y agua, y poco de cada cosa, hasta que yo vuelva sano y salvo". (I Reyes 22, 27)

  • Pero un hombre disparó el arco al azar e hirió al rey de Israel entre las junturas de la coraza. El rey dijo a su auriga: "Da la vuelta y sácame del campo, porque estoy herido". (I Reyes 22, 34)

  • Ajab murió y le sucedió en el trono su hijo Ocozías. (I Reyes 22, 40)

  • Josafat, hijo de Asá, comenzó a reinar sobre Judá el año cuarto de Ajab, rey de Israel. (I Reyes 22, 41)

  • Ocozías, hijo de Ajab, había dicho a Josafat: "Que mis súbditos vayan con los tuyos en las naves". Pero Josafat no había querido. (I Reyes 22, 50)

  • Josafat murió y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David, su antepasado. Le sucedió en el trono su hijo Jorán. (I Reyes 22, 51)

  • Ocozías, hijo de Ajab, empezó a reinar sobre Israel en Samaría el año diecisiete de Josafat, rey de Judá. Reinó dos años sobre Israel. (I Reyes 22, 52)

  • Hizo lo que es malo a los ojos del Señor e imitó la conducta de su padre, de su madre y de Jeroboán, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel. (I Reyes 22, 53)

  • Ellos le respondieron: "Un hombre nos ha salido al encuentro y nos ha dicho: Volveos al rey y decidle: Esto dice el Señor: ¿Es que no hay Dios en Israel para que mandes a consultar a Belcebú, dios de Ecrón? Por eso, ya no te levantarás de la cama, sino que morirás sin remedio". (II Reyes 1, 6)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina