Fundar 1192 Resultados para: Guerra De David
Al retirarse ellos, Joás quedó en grave estado, sus siervos se conjuraron contra él para vengar la sangre del hijo del sacerdote Yehoyadá, y lo mataron en su cama. Murió, y lo enterraron en la ciudad de David, pero no en el panteón real. (II Crónicas 24, 25)
Amasías reunió a los de Judá y los distribuyó en familias patriarcales bajo jefes de millar y centuria, por todo Judá y Benjamín. Registró a todos los mayores de veinte años, y sumaban trescientos mil hombres escogidos, aptos para la guerra y diestros en la lanza y el escudo. (II Crónicas 25, 5)
Entre tanto, las tropas que había despedido Amasías para no llevarlas con él a la guerra invadieron las ciudades de Judá, desde Samaría hasta Bejorón, mataron a tres mil personas y se apoderaron de un gran botín. (II Crónicas 25, 13)
Lo transportaron sobre caballos y lo enterraron con sus padres en la ciudad de David. (II Crónicas 25, 28)
Tenía un ejército en pie de guerra, organizado por escuadrones, según el censo hecho bajo la supervisión del escriba Yeiel y del comisario Maseyas; el ejército estaba bajo las órdenes de Jananías, uno de los jefes reales. (II Crónicas 26, 11)
Jotán murió y fue sepultado en la ciudad de David. Le sucedió su hijo Acaz. (II Crónicas 27, 9)
Acaz tenía veinte años cuando subió al trono, y reinó dieciséis años en Jerusalén. No hizo lo que es justo a los ojos del Señor, como su padre David, (II Crónicas 28, 1)
Azarías, hijo de Yehojanán; Berequías, hijo de Meselimot; Ezequías, hijo de Salún, y Amasá, hijo de Jadly, todos ellos jefes efraimitas, se enfrentaron contra los que volvían de la guerra, (II Crónicas 28, 12)
Hizo lo que es justo a los ojos del Señor como su padre David. (II Crónicas 29, 2)
Por eso, nuestros padres cayeron en la guerra, y nuestros hijos y nuestras mujeres fueron hechos prisioneros. (II Crónicas 29, 9)
Puso en el templo del Señor a los levitas con címbalos, arpas y cítaras, de acuerdo con la orden de David, de Gad, el vidente del rey, y del profeta Natán; la orden venía del Señor, a través de sus profetas. (II Crónicas 29, 25)
Cuando los levitas estuvieron en sus sitios con los instrumentos de David y los sacerdotes con las trompetas, (II Crónicas 29, 26)