Fundar 757 Resultados para: Faraón De Egipto
El Faraón le replicó: "¿Pues qué te falta junto a mí, que tratas de volver a tu tierra?". "Nada -respondió-; pero déjame partir, por favor". Y regresó a su tierra. (I Reyes 11, 22)
Salomón buscó entonces a Jeroboán para darle muerte, pero Jeroboán escapó, huyendo a Egipto, junto a Sosac, rey de Egipto, y allí estuvo hasta la muerte de Salomón. (I Reyes 11, 40)
Cuando lo supo Jeroboán, hijo de Nabat, que estaba todavía en Egipto, adonde había huido para escapar del rey Salomón, se volvió de Egipto. (I Reyes 12, 2)
Y, después de aconsejarse, hizo dos becerros de oro y dijo al pueblo: "¡Basta ya de subir a Jerusalén! Aquí tienes a tu dios, oh Israel, el que te sacó de Egipto". (I Reyes 12, 28)
El año quinto del reinado de Roboán, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusalén. (I Reyes 14, 25)
El Señor había hecho oír en el campamento de Siria un estrépito de carros de combate y de caballos, estrépito como de un poderoso ejército, y se habían dicho unos a otros: "El rey de Israel ha contratado a los reyes hititas y a los reyes de Egipto para atacarnos". (II Reyes 7, 6)
El rey de Asiria descubrió que Oseas le traicionaba -pues había enviado mensajeros a So, rey de Egipto, y no le pagaba el tributo anual-, por lo que mandó prenderlo y meterlo en la cárcel. (II Reyes 17, 4)
Esto sucedió porque los israelitas habían pecado contra el Señor, su Dios, el que los había sacado de Egipto, del poder del Faraón, rey de Egipto, y habían venerado a dioses extranjeros. (II Reyes 17, 7)
sólo al Señor, que os sacó de Egipto con gran fuerza y poder, le daréis culto, os postraréis ante él y le ofreceréis sacrificios. (II Reyes 17, 36)
Pones tu confianza en el sostén de esa caña rota, en Egipto, que a quienquiera que se apoye sobre ella se le hincará en la mano y se la traspasará. Así será el Faraón, rey de Egipto, para todos los que confían en él. (II Reyes 18, 21)
No puedes hacer huir al más insignificante de los siervos de mi señor, ¿y esperas conseguir carros y caballos en Egipto? (II Reyes 18, 24)
Yo he excavado y bebido las aguas extranjeras, y he secado con la planta de mis pies todos los ríos de Egipto. (II Reyes 19, 24)