Mosaico decorativo

Fundar 7516 Resultados para: Espíritu Del Señor

  • Y ahora, Señor, Dios nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano fuerte y te conseguiste una fama que dura hasta el presente, nosotros hemos sido pecadores y criminales. (Daniel 9, 15)

  • Señor, movido por tu misma justicia, retira tu cólera y tu furor de Jerusalén, que es tu ciudad, tu santo monte; pues a causa de nuestros pecados y de las injusticias de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo se han hecho el escarnio de todas las gentes circundantes. (Daniel 9, 16)

  • ¡Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y actúa! ¡No tardes más, por amor de ti mismo, oh Dios mío!, pues tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo". (Daniel 9, 19)

  • Todavía estaba yo hablando, rezando y confesando mis pecados y los pecados de mi pueblo Israel y derramando mi súplica ante el Señor, mi Dios, por el santo monte de mi Dios; (Daniel 9, 20)

  • Entonces un ser de aspecto humano me tocó los labios. Abrí mi boca, hablé y dije a aquel que estaba delante de mí: "Señor mío, con esta aparición me invade un malestar y me quedo sin fuerzas. (Daniel 10, 16)

  • ¿Y cómo podría el siervo de mi Señor hablar con mi Señor, si me faltan fuerzas y ni aliento me queda?". (Daniel 10, 17)

  • Después me dijo: "No temas, hombre preferido por Dios, la paz sea contigo; sé fuerte y ten ánimo". Al hablarme así me sentí reanimado y dije: "Hable mi Señor, pues me has confortado". (Daniel 10, 19)

  • Yo oí, pero no lo entendí. Y pregunté: "Señor mío, ¿cuál será el último de estos sucesos?". (Daniel 12, 8)

  • Aquel año fueron escogidos entre el pueblo y designados jueces dos ancianos de esos a quienes se refiere el Señor cuando dice: "En Babilonia ha surgido la iniquidad de parte de los ancianos y de los jueces que se hacían guías del pueblo". (Daniel 13, 5)

  • Pero prefiero caer en vuestras manos que consentir en aquello que es pecado ante el Señor". (Daniel 13, 23)

  • Ella, llorando, levantó los ojos al cielo, porque su corazón tenía puesta su confianza en el Señor. (Daniel 13, 35)

  • Y el Señor escuchó su voz. (Daniel 13, 44)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina