Mosaico decorativo

Fundar 4223 Resultados para: Dios Provee

  • Porque somos el perfume que Cristo ofrece a Dios, tanto para los que se salvan como para los que se pierden: (II Corintios 2, 15)

  • Nosotros no hacemos negocio con la palabra de Dios, como hacen muchos, sino que la predicamos con sinceridad, de parte de Dios, en presencia de Dios, en unión con Cristo. (II Corintios 2, 17)

  • pues es claro que vosotros sois una carta de Cristo redactada por mí y escrita, no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne, en vuestros corazones. (II Corintios 3, 3)

  • Tal es la confianza que, gracias a Cristo, tenemos ante Dios. (II Corintios 3, 4)

  • No es que sea capaz por mí mismo de hacer algo como cosa mía, pues mi capacidad viene de Dios, (II Corintios 3, 5)

  • Por eso, teniendo este ministerio por la misericordia de Dios, no nos desanimamos. (II Corintios 4, 1)

  • Rechazamos la desvergüenza y la hipocresía, no procedemos con astucia ni falsificamos la palabra de Dios. Decimos siempre la verdad, y esto es nuestra recomendación a toda conciencia humana delante de Dios. (II Corintios 4, 2)

  • para los incrédulos, cuyas inteligencias cegó el dios de este siglo para que no brille el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios. (II Corintios 4, 4)

  • Pues el mismo Dios, que dijo: Brille la luz de entre las tinieblas, iluminó nuestros corazones para que brille el conocimiento de la gloria de Dios, reflejada en el rostro de Cristo. (II Corintios 4, 6)

  • Pero llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que aparezca claro que esta pujanza extraordinaria viene de Dios y no de nosotros. (II Corintios 4, 7)

  • Porque todo es por vosotros, para que la gracia, cada vez más abundante, multiplique la acción de gracias para gloria de Dios. (II Corintios 4, 15)

  • Sabemos que si esta tienda en que habitamos en la tierra se destruye, tenemos otra casa, que es obra de Dios; una morada eterna en los cielos, no construida por mano de hombres. (II Corintios 5, 1)


"Sigamos o caminho que nos conduz a Deus." São Padre Pio de Pietrelcina