Mosaico decorativo

Fundar 4324 Resultados para: David Como Pastor

  • Porque de todo ser viviente, ¿quién hay como nosotros que haya oído la voz del Dios vivo hablar de en medio del fuego y haya quedado con vida? (Deuteronomio 5, 26)

  • No tentéis al Señor, vuestro Dios, como lo hicisteis en Masá. (Deuteronomio 6, 16)

  • cuando eche delante de ti a todos tus enemigos, como él lo ha dicho. (Deuteronomio 6, 19)

  • Y el Señor nos ha ordenado poner en práctica todas estas leyes y temer al Señor, nuestro Dios, para que seamos dichosos y vivamos, como nos ha concedido hasta ahora. (Deuteronomio 6, 24)

  • Ésta será nuestra justicia: guardar y poner en práctica íntegramente estos mandamientos en presencia del Señor, nuestro Dios, como él nos lo ha ordenado. (Deuteronomio 6, 25)

  • Si se te ocurriera pensar: ¿Cómo voy a poder expulsar a estas naciones, que son más numerosas que yo?, (Deuteronomio 7, 17)

  • No metas en tu casa tal cosa, pues serías, como ella, consagrado al exterminio. Las tendrás por inmundas y abominables, como cosas prohibidas y consagradas al exterminio. (Deuteronomio 7, 26)

  • Reconoce en tu corazón que el Señor, tu Dios, te corrige como un padre lo hace con su hijo. (Deuteronomio 8, 5)

  • Como las naciones que el Señor destruye a vuestro paso, así seréis destruidos vosotros por no haber escuchado la voz del Señor, vuestro Dios. (Deuteronomio 8, 20)

  • Reconoce desde ahora mismo que es el Señor, tu Dios, quien va delante de ti como fuego devorador, que los destruirá. Él los derrotará delante de ti, y tú los desalojarás y los aniquilarás rápidamente, según la promesa del Señor. (Deuteronomio 9, 3)

  • Me postré luego en presencia del Señor. Como la primera vez, estuve durante cuarenta días sin comer ni beber por causa del pecado que vosotros habíais cometido haciendo lo que es malo a los ojos del Señor hasta el punto de irritarle; (Deuteronomio 9, 18)

  • Entonces el Señor me dijo: Talla dos tablas de piedra como las primeras, tráemelas a la montaña y hazte un arca de madera. (Deuteronomio 10, 1)


"O verdadeiro servo de Deus é aquele que usa a caridade para com seu próximo, que está decidido a fazer a vontade de Deus a todo custo, que vive em profunda humildade e simplicidade". São Padre Pio de Pietrelcina