Fundar 4324 Resultados para: David Como Pastor
Los carros desenfrenados corren por las calles, se precipitan por las plazas; semejantes a antorchas encendidas, se lanzan como relámpagos. (Nahún 2, 5)
Llevan cautiva a la reina con sus damas, que gimen como palomas y se golpean el pecho. (Nahún 2, 8)
Nínive es como una alberca, cuyas aguas se van. "Deteneos, deteneos". Pero nadie se vuelve. (Nahún 2, 9)
Todas tus fortalezas son como higueras cargadas de brevas: una sacudida, y caen en la boca de quien quiere comerlas. (Nahún 3, 12)
Ése es tu ejército: como mujeres en medio de ti; las puertas de tu país se abren francas ante el enemigo, el fuego devora tus cerrojos. (Nahún 3, 13)
Entonces el fuego te consumirá, te exterminará la espada, te devorará como la langosta. Multiplícate como la langosta, multiplícate como el grillo. (Nahún 3, 15)
Tus guardianes son como las langostas; tus funcionarios como enjambres de insectos, que se posan en las tapias en los días de frío. Sale el sol y levantan el vuelo sin que se sepa dónde han ido. (Nahún 3, 17)
Más veloces que leopardos sus caballos, más feroces que lobos nocturnos; sus jinetes llegan al galope, vienen volando de lejos sus jinetes, como águila que cae en picado sobre la presa. (Habacuc 1, 8)
Todos vienen para saquear; el ardor de su cara es como el viento del este, amontonan cautivos como arena. (Habacuc 1, 9)
Esa gente se ríe de los reyes, y se burla de los príncipes; las fortalezas son para ellos como un juego, levantan terraplenes y las toman. (Habacuc 1, 10)
Tú tratas a los hombres como a los peces del mar, como a los reptiles que no tienen amo. (Habacuc 1, 14)
El vino es ciertamente traicionero; así el hombre soberbio no resiste en pie; el que ensancha como el abismo sus fauces y es insaciable como la muerte querría adueñarse de todas las naciones, tener a todos los pueblos bajo su dominio. (Habacuc 2, 5)