Fundar 3022 Resultados para: Construir Casa Sobre Arena
porque la sangre por ella vertida está dentro de ella; la ha esparcido sobre roca desnuda, no la ha vertido en tierra para que el polvo la cubriese. (Ezequiel 24, 7)
Para que estalle mi furor, para tomar venganza, he puesto su sangre sobre roca desnuda, de suerte que no pueda taparse. (Ezequiel 24, 8)
Deja la olla vacía sobre las brasas, para que se caliente, se ponga al rojo el cobre, se funda dentro de ella su suciedad y se consuma su herrumbre. (Ezequiel 24, 11)
He tratado de purificarte de tu mancha vergonzosa, pero no te has dejado purificar de tu inmundicia. No serás, pues, purificada hasta que yo no desencadene sobre ti mi furor. (Ezequiel 24, 13)
Di a la casa de Israel: Esto dice el Señor Dios: Mirad, voy a profanar mi santuario, orgullo de vuestra fuerza, delicia de vuestros ojos, amor de vuestras almas. Vuestros hijos y vuestras hijas, que habéis dejado, caerán a espada. (Ezequiel 24, 21)
Les dirás: Escuchad la palabra del Señor Dios. Esto dice el Señor Dios: Porque os reíais cuando mi santuario era profanado, cuando la tierra de Israel era devastada, cuando la casa de Judá marchaba al destierro, (Ezequiel 25, 3)
Esto dice el Señor Dios: "Porque Moab y Seír han dicho: ¡Mirad, la casa de Judá es como todos los otros pueblos!, (Ezequiel 25, 8)
Esto dice el Señor: "Porque Edón ha ejercitado cruelmente la venganza contra la casa de Judá y se ha hecho culpable de delito al vengarse de ella, (Ezequiel 25, 12)
Mi venganza sobre Edón la pondré en manos de mi pueblo Israel, que tratará a Edón conforme a mi cólera y mi furor; conocerán mi venganza, dice el Señor Dios". (Ezequiel 25, 14)
Pues esto dice el Señor Dios: Yo traigo, por el norte, sobre Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros, jinetes y gran número de tropas. (Ezequiel 26, 7)
Y entonarán sobre ti esta elegía: ¡Ah! ¡Cómo has caído, desaparecido de los mares, tú, la ciudad famosa, tan poderosa en el mar, con tus habitantes, los que infundían su terror a los del continente! (Ezequiel 26, 17)
Pues esto dice el Señor Dios: Cuando te haya reducido a un desierto, como las ciudades ya no habitadas, y se abalance sobre ti el océano y las aguas en masa te cubran, (Ezequiel 26, 19)