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Josías celebró en Jerusalén la pascua en honor del Señor. Se inmoló el cordero pascual el día catorce del primer mes. (II Crónicas 35, 1)
Nunca en Israel había habido una pascua como ésta desde los días de Samuel, el vidente. Más aún, ningún rey de Israel había celebrado una pascua semejante a la celebrada por Josías en compañía de sacerdotes y levitas, presentes todo Judá e Israel, con los habitantes de Jerusalén. (II Crónicas 35, 18)
Los oficiales lo sacaron de su carro, lo subieron a otro de los suyos y lo llevaron a Jerusalén, donde murió. Fue sepultado en las sepulturas de sus padres. Todo Judá y Jerusalén guardó luto por Josías. (II Crónicas 35, 24)
La gente del pueblo tomó a Joacaz, hijo de Josías, y lo proclamó rey en Jerusalén en lugar de su padre. (II Crónicas 36, 1)
Joacaz tenía veintitrés años cuando subió al trono, y reinó tres meses en Jerusalén. (II Crónicas 36, 2)
El rey de Egipto lo destronó de Jerusalén e impuso al país un tributo de 3.400 kilos de plata y 34 de oro. (II Crónicas 36, 3)
El rey de Egipto nombró a su hermano Eliaquín rey de Judá y Jerusalén y le cambió el nombre en Joaquín. A su hermano Joacaz lo llevó prisionero a Egipto. (II Crónicas 36, 4)
Joaquín tenía veinticinco años cuando subió al trono, y reinó once años en Jerusalén. Hizo lo que es malo a los ojos del Señor, su Dios. (II Crónicas 36, 5)
Jeconías tenía dieciocho años cuando subió al trono, y reinó tres meses y diez días en Jerusalén. Hizo lo que es malo a los ojos del Señor. (II Crónicas 36, 9)
A la vuelta del año, el rey Nabucodonosor mandó que lo llevaran a Babilonia con el valioso mobiliario del templo del Señor, y nombró rey de Judá y Jerusalén a su tío Sedecías. (II Crónicas 36, 10)
Sedecías tenía veintiún años cuando subió al trono, y reinó once años en Jerusalén. (II Crónicas 36, 11)
Igualmente, todos los jefes de los sacerdotes y del pueblo multiplicaron las infidelidades, siguiendo las prácticas abominables de las naciones y profanando el templo que el Señor se había consagrado en Jerusalén. (II Crónicas 36, 14)