Mosaico decorativo

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  • Luego dijo a los levitas encargados de instruir a todo Israel y consagrados al Señor: "Colocad el arca santa en el templo que edificó Salomón, hijo de David, y rey de Israel; ya no será un peso para vuestros hombros. Ahora serviréis al Señor, vuestro Dios, y a su pueblo Israel. (II Crónicas 35, 3)

  • Éstos son los israelitas de la provincia de Judá que regresaron del destierro de Babilonia, donde los había deportado Nabucodonosor, rey de Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y Judá, cada uno a su ciudad. (Esdras 2, 1)

  • Sepa el rey que los judíos que vinieron y se establecieron en Jerusalén están reconstruyendo esta ciudad rebelde y malvada; quieren levantar las murallas y ya han echado los cimientos. (Esdras 4, 12)

  • Sepa el rey que si esta ciudad se reconstruye y se restauran sus murallas, ellos no pagarán más tributo ni impuestos, ni derechos de paso, y el erario regio se resentirá de ello. (Esdras 4, 13)

  • Investíguese en el libro de las memorias de tus padres; en ese libro comprobarás que esta ciudad es rebelde y funesta para los reyes y las provincias, y que en ella ya desde tiempos antiguos se han fomentado siempre insurrecciones. Por este motivo justamente fue destruida. (Esdras 4, 15)

  • Nosotros advertimos al rey que si esta ciudad se reconstruye y se restauran sus murallas, bien pronto no tendrás tú territorio alguno en Transeufratina". (Esdras 4, 16)

  • Ordené que se investigara, y se ha comprobado efectivamente que esa ciudad se ha rebelado desde tiempos antiguos contra los reyes, y que en ella se han fomentado revueltas e insurrecciones; (Esdras 4, 19)

  • Ordenad, pues, que esos hombres suspendan su trabajo para que la ciudad no se reconstruya hasta que yo no ordene otra cosa. (Esdras 4, 21)

  • Ellos y sus hijos se han casado con las hijas de esas gentes mezclando la raza santa con las gentes del país, y los jefes y los magistrados han sido los primeros en incurrir en tal prevaricación". (Esdras 9, 2)

  • A pesar de todo, ahora el Señor nos ha concedido la gracia de dejarnos un resto y de darnos un asilo en su tierra santa. El Señor ha iluminado nuestros ojos y nos ha dado un respiro en medio de nuestra esclavitud. (Esdras 9, 8)

  • Que se queden nuestros jefes en representación de toda la comunidad, y todos los que se hayan casado con mujeres extranjeras vendrán en días señalados, acompañados de las autoridades y de los jueces de cada ciudad, hasta que hayamos apartado de nosotros el furor de nuestro Dios por este pecado". (Esdras 10, 14)

  • dije al rey: "Oh rey, vive eternamente. ¿Cómo no he de estar triste, cuando la ciudad donde están las tumbas de mis padres está destruida y sus puertas consumidas por el fuego?". (Nehemías 2, 3)


"O Coração de Jesus não deixará cair no vazio a nossa oração se ela for plena de fé e de confiança." São Padre Pio de Pietrelcina