Mosaico decorativo

Fundar 297 Resultados para: Animal Muerto Encontrado

  • Él se postró y dijo: "¿Quién es tu siervo para que te fijes en un perro muerto como yo?". (II Samuel 9, 8)

  • Cuando la mujer de Urías supo que su esposo había muerto, le guardó luto. (II Samuel 11, 26)

  • Al séptimo día murió el niño. Los servidores de David tenían miedo de decírselo, pues pensaban: "Si, cuando el niño vivía, le hablábamos y no quiso escucharnos, ¿cómo le diremos que el niño ha muerto? Hará un desatino". (II Samuel 12, 18)

  • David se dio cuenta de que sus servidores cuchicheaban entre sí y comprendió que el niño había muerto. David les preguntó: "¿Ha muerto el niño?". Le respondieron: "Sí, ha muerto". (II Samuel 12, 19)

  • Sus servidores le dijeron: "¿Qué es lo que haces? Cuando el niño vivía, ayunabas y llorabas, ¡y ahora que el niño ha muerto te levantas y comes!". (II Samuel 12, 21)

  • Pero ahora que ha muerto, ¿para qué voy a ayunar? ¿Puedo yo volverle a la vida? Yo iré donde está él, pero él no volverá a mí". (II Samuel 12, 23)

  • Pero Yonadab, hijo de Simá, hermano de David, tomó la palabra y dijo: "No crea mi señor que han matado a todos los jóvenes, hijos del rey. Sólo ha muerto Amnón, pues era cosa decidida por Absalón desde el día en que Amnón violó a Tamar, su hermana; (II Samuel 13, 32)

  • que mi señor, el rey, no se haga la idea de que han muerto todos los hijos del rey, porque solamente ha muerto Amnón". (II Samuel 13, 33)

  • Entonces Joab mandó a buscar a Técoa una mujer hábil y le dijo: "Finge que estás de luto y ponte vestidos de luto; no te perfumes, de modo que parezcas una mujer que, desde hace tiempo, lleva luto por un muerto. (II Samuel 14, 2)

  • Abisay, hijo de Sarvia, dijo al rey: "¿Por qué insulta este perro muerto al rey, mi señor? Déjame que vaya y le corte la cabeza". (II Samuel 16, 9)

  • Joab le respondió: "No serás tú hoy el portador de la buena nueva; lo serás otro día; pero hoy no llevarás una buena nueva, porque ha muerto el hijo del rey". (II Samuel 18, 20)

  • El rey se conmovió, subió a la habitación de encima de la puerta y se puso a llorar. Y decía sollozando: "¡Absalón, hijo mío! ¡Hijo mío, hijo mío, Absalón! ¡Quién me diera haber muerto yo en tu lugar, Absalón, hijo mío, hijo mío!". (II Samuel 19, 1)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina