Mosaico decorativo

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  • Lavó las entrañas y las patas, y las puso a arder en el altar sobre el holocausto. (Levítico 9, 14)

  • Presentó también la ofrenda, de la que tomó un puñado y lo quemó sobre el altar, además del holocausto de la mañana. (Levítico 9, 17)

  • Finalmente, inmoló el toro y el carnero ofrecidos por el pueblo en sacrificio de reconciliación; sus hijos le presentaron la sangre, y él la derramó en torno del altar. (Levítico 9, 18)

  • todo ello lo puso junto a la grasa de los pechos y lo quemó sobre el altar. (Levítico 9, 20)

  • una llama que salía de la presencia del Señor consumió el holocausto y las grasas sobre el altar. Ante esta visión, todo el pueblo lanzó gritos de alegría y cayeron rostro en tierra. (Levítico 9, 24)

  • Moisés dijo a Aarón y a sus hijos supervivientes, Eleazar e Itamar: "Tomad las sobras de la ofrenda quemada en honor del Señor y comedlas sin levadura junto al altar, pues es cosa santísima. (Levítico 10, 12)

  • y ofrecerá sobre el altar el holocausto y la ofrenda. El sacerdote hará sobre él el rito de absolución y quedará puro. (Levítico 14, 20)

  • Tomará del altar que está delante del Señor un incensario lleno de carbones encendidos y dos puñados de incienso aromático molido para llevarlo todo detrás del velo. (Levítico 16, 12)

  • Una vez fuera, irá al altar que está delante del Señor y hará sobre él el rito de absolución; tomará sangre del novillo y del macho cabrío, untará con ella los cuernos del altar todo alrededor (Levítico 16, 18)

  • y la rociará con el dedo por siete veces sobre el altar, purificándolo y santificándolo de las impurezas de los israelitas. (Levítico 16, 19)

  • Cuando haya terminado de hacer el rito de absolución por el santuario, la tienda de la reunión y el altar, presentará el macho cabrío vivo, (Levítico 16, 20)

  • para quemar las grasas de la víctima por el pecado sobre el altar. (Levítico 16, 25)


"Onde não há obediência, não há virtude. Onde não há virtude, não há bem, não há amor; e onde não há amor, não há Deus; e sem Deus não se chega ao Paraíso." São Padre Pio de Pietrelcina