Mosaico decorativo

Fundar 1676 Resultados para: Pueblo Hebreo

  • Perece mi pueblo por falta de conocimiento. Ya que tú has rechazado el conocimiento, yo te rechazaré de mi sacerdocio; ya que tú has olvidado la Ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. (Oseas 4, 6)

  • Del pecado de mi pueblo comen y hacia su culpa llevan su avidez. (Oseas 4, 8)

  • Mas será del sacerdote lo que sea del pueblo: yo le visitaré por su conducta y sus obras le devolveré. (Oseas 4, 9)

  • Mi pueblo consulta a su madero, y su palo le adoctrina, porque un espíritu de prostitución le extravía, y se protituyen sacudiéndose de su Dios. (Oseas 4, 12)

  • no visitaré yo a vuestras hijas porque se prostituyan ni a vuestras nueras porque cometan adulterio, pues que ellos también se retiran con esas prostitutas y sacrifican con las consagradas a la prostitución; ¡y el pueblo, insensato, se pierde! (Oseas 4, 14)

  • También para ti, Judá, hay preparada una cosecha, cuando yo cambie la suerte de mi pueblo. (Oseas 6, 11)

  • Por el becerro de Bet Aven tiemblan los habitantes de Samaria; sí, por él hace duelo su pueblo, por él sus sacerdotes: ¡que exulten por su gloria, porque ha emigrado lejos de él! (Oseas 10, 5)

  • tumulto de guerra se alzará en tu pueblo, y todas tus fortalezas serán devastadas, como Salmán devastó a Bet Arbel el día de la batalla, cuando la madre fue estrellada sobre sus hijos. (Oseas 10, 14)

  • Mi pueblo tiene querencia a su infidelidad; cuando a lo alto se les llama, ni uno hay que se levante. (Oseas 11, 7)

  • ¡Día de tinieblas y de oscuridad, día de nublado y densa niebla! Como la aurora sobre los montes se despliega un pueblo numeroso y fuerte, como jamás hubo otro, ni lo habrá después de él en años de generación en generación. (Joel 2, 2)

  • Como estrépito de carros, por las cimas de los montes saltan, como el crepitar de la llama de fuego que devora hojarasca; ¡como un pueblo poderoso en orden de batalla! (Joel 2, 5)

  • congregad al pueblo, convocad la asamblea, reunid a los ancianos, congregad a los pequeños y a los niños de pecho! Deje el recién casado su alcoba y la recién casada su tálamo. (Joel 2, 16)


"Proponha-se a exercitar-se nas virtudes". São Padre Pio de Pietrelcina