Mosaico decorativo

Fundar 578 Resultados para: Nada

  • Porque así habla el Señor: Ustedes fueron vendidos por nada, y también sin dinero serán redimidos. (Isaías 52, 3)

  • Y ahora, ¿qué tengo que hacer yo aquí -oráculo del Señor-, ya que mi Pueblo ha sido deportado por nada? Sus dominadores lanzan alaridos -oráculo del Señor- y todo el día, sin cesar, es despreciado mi Nombre. (Isaías 52, 5)

  • ¡Retírense, retírense, salgan de aquí, no toquen nada impuro! ¡Salgan de en medio de ella, purifíquense, los que llevan los vasos del Señor! (Isaías 52, 11)

  • Despreciado, desechado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento, como alguien ante quien se aparta el rostro, tan despreciado, que lo tuvimos por nada. (Isaías 53, 3)

  • Estarás afianzada en la justicia, lejos de la opresión, porque nada temerás, lejos del temor, porque no te alcanzará. (Isaías 54, 14)

  • Sus guardianes son todos ciegos, ninguno de ellos sabe nada. Todos ellos son perros mudos, incapaces de ladrar. Desvarían acostados, les gusta dormitar. (Isaías 56, 10)

  • ¡Pero yo voy a denunciar tu justicia y tus obras: ellas no te servirán de nada! (Isaías 57, 12)

  • Todos nosotros gruñimos como osos, gemimos sin cesar como palomas. Esperábamos el juicio, ¡y nada!, la salvación, y está lejos de nosotros. (Isaías 59, 11)

  • Los sacerdotes no preguntaron: "¿Dónde está el Señor?", los depositarios de la Ley no me conocieron, los pastores se rebelaron contra mí, los profetas profetizaron en nombre de Baal y fueron detrás de los que no sirven de nada. (Jeremías 2, 8)

  • ¿Cambia de dioses una nación? -¡y sin embargo, esos no son dioses!-. Pero mi pueblo ha cambiado su Gloria por algo que no sirve de nada. (Jeremías 2, 11)

  • No dejes que tus pies queden descalzos ni que tu garganta sienta sed. Pero tú dices: "¡No hay nada que hacer! ¡No! A mí me gustan los extranjeros y quiero ir detrás de ellos". (Jeremías 2, 25)

  • Ellos renegaron del Señor, diciendo: "¡Él no cuenta! ¡No nos pasará nada malo, no veremos ni la espada ni el hambre! (Jeremías 5, 12)


"Não se desencoraje se você precisa trabalhar muito para colher pouco." São Padre Pio de Pietrelcina