Mosaico decorativo

Biblia en un año.

En el octavo día, presenciamos la impaciencia humana y la fidelidad divina. Génesis 16-17 relata el nacimiento de Ismael a través de Agar y el establecimiento del pacto de la circuncisión con Abraham, quien ya tenía 99 años. Job 5-6 continúa el diálogo sobre el sufrimiento, con Elifaz ofreciendo su perspectiva y Job respondiendo con una angustia brutal y sincera. Proverbios 1:20-33 personifica la sabiduría como una mujer que clama en las calles, advirtiendo de las consecuencias de ignorar su consejo y prometiendo seguridad a quienes la escuchan.

Capítulo 16

1. Saray, esposa de Abram, no le había dado hijos, pero tenía una esclava egipcia que se llamaba Agar.

2. Y dijo Saray a Abram: «Ya que Yavé me ha hecho estéril, toma a mi esclava y únete a ella, a ver si yo tendré algún hijo por medio de ella.» Abram hizo caso a las palabras de su esposa.

3. Abram llevaba diez años viviendo en Canaán, cuando su esposa Saray tomó a su esclava Agar y se la dio a su esposo Abram por mujer.

4. Abram, pues, se unió a Agar, y quedó embarazada. Al notarse Agar en ese estado, comenzó a despreciar a su señora,

5. quien dijo a Abram: "Que esta ofensa recaiga sobre ti. Yo te entregué a mi esclava por mujer, y cuando se ve embarazada, ya no cuento nada para ella. Juzgue Yavé entre tú y yo.»

6. Abram le contestó: «Ahí tienes a tu esclava, haz con ella como mejor te parezca.» Y como Saray la maltratara, ella huyó.

7. La encontró el Angel de Yavé junto a una fuente de agua en el desierto (la fuente que hay en el camino de Sur),

8. y le dijo: «Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas?»

9. Ella contestó: «Estoy huyendo de Saray, mi señora.» Le replicó el Angel del Señor: «Regresa donde tu señora y ponte a sus órdenes con humildad.»

10. El Angel de Yavé añadió: «Multiplicaré de tal manera tu descendencia, que no se podrá contar".

11. Y el Angel le dijo: "Mira que estás embarazada y darás a luz a un hijo, al que pondrás por nombre Ismael, porque Yavé ha considerado tu miseria.

12. Él será un hombre feroz, que se levantará contra todos y todos se levantarán contra él, y plantará su tienda desafiante frente a la de sus hermanos.»

13. Agar invocó a Yavé que le hablaba, dándole este nombre: «Tú eres El-Roí.» Porque pensó: «No hay duda que he visto a Aquel que me ve.»

14. Por eso se llamó aquel pozo «el pozo de Lajay-Roi» y está entre Cadés y Bered.

15. Agar dio a luz un hijo, y Abram le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado.

16. Abram tenía ochenta y seis años cuando Agar le dio su hijo Ismael.

Capítulo 17

1. Tenía Abram noventa y nueve años, cuando se le apareció Yavé y le dijo: «Yo soy el Dios de las Alturas. Camina en mi presencia y sé perfecto.

2. Yo estableceré mi alianza entre Yo y tú, y te multiplicaré más y más.»

3. Abram cayó rostro en tierra, y Dios le habló así:

4. «Esta es mi alianza que voy a pactar contigo: tú serás el padre de una multitud de naciones.

5. No te llamarás más Abram, sino Abrahán, pues te tengo destinado a ser padre de una multitud de naciones.

6. Yo te haré crecer sin límites, de ti saldrán naciones y reyes, de generación en generación.

7. Pacto mi alianza ccontigo y con tu descendencia después de ti: ésta es una alianza eterna. Yo seré tu Dios y, después de ti, de tu descendencia.

8. Yo te daré a ti, y después de ti a tu posteridad, la tierra en que vives como peregrino, es decir, toda la tierra de Canaán, en posesión perpetua, y seré el Dios de los tuyos.»La circuncisión

9. Dijo Dios a Abrahán: «Guarda mi alianza, tú y tus descendientes después de ti, de generación en generación.

10. Esta es mi alianza contigo y con tu raza después de ti, que ustedes deberán guardar: todo varón entre ustedes será circuncidado.

11. Ustedes cortarán el prepucio y ésta será la señal de la alianza entre yo y ustedes.

12. En adelante y para siempre, todo varón entre ustedes deberá ser circuncidado a los ocho días después de su nacimiento, tanto el nacido en tu casa, como el extranjero que haya sido comprado como esclavo.

13. Sea que hayan nacido en tu casa, o hayan sido comprados como esclavos, deberán ser circuncidados. Esta alianza mía grabada en la carne de ustedes es una alianza perpetua.

14. Todo varón no circuncidado, al que no se le haya cortado el prepucio, será eliminado de su pueblo, por haber roto mi Alianza.»

15. Dijo Dios a Abrahán: «A Saray, tu esposa, ya no la llamarás Saray, sino Sara. Yo la bendeciré y te daré de ella un hijo.

16. La bendeciré de tal manera, que pueblos y reyes saldrán de ella.»

17. Entonces Abrahán, agachándose hasta tocar la tierra con su cara, se puso a reír, pues pensaba: «¿Acaso le va a nacer un hijo a un hombre de cien años? ¿Y puede Sara, a sus noventa años, dar a luz?»

18. Y dijo a Dios: «Si al menos aceptaras a Ismael para servir tus designios.»

19. Pero Dios le respondió: «De ninguna manera, pues va a ser Sara, tu esposa, la que te dará un hijo y le pondrás por nombre Isaac. Estableceré mi alianza con él. y con su descendencia después de él para siempre.

20. En cuanto a Ismael, también te he escuchado. Yo lo bendeciré y le daré una descendencia muy grande y muy numerosa. Será el padre de doce príncipes y haré de él una gran nación.

21. Pero mi alianza la estableceré con Isaac, que Sara te dará a luz por este tiempo, el año que viene.»

22. Así terminó Dios de hablar con Abrahán y se alejó.

23. Tomó entonces Abrahán a su hijo Ismael, a todos los nacidos en su casa y a todos los que había comprado, en una palabra, a todos los varones que había en la familia y los circuncidó ese mismo día, tal como Dios le había mandado.

24. Abrahán tenía noventa y nueve años cuando se circuncidó,

25. y su hijo Ismael tenía trece años cuando fue circuncidado.

26. En aquel mismo día fueron circuncidados Abrahán y su hijo Ismael.

27. También todos los varones de su casa, tanto los nacidos en ella como los esclavos comprados a algún extranjero, fueron igualmente circuncidados con él.

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Capítulo 5

1. Llama, pues, si quieres; ¿quién te responderá? ¿A cuál de los santos te dirigirás?

2. ¿Rebelarte? Así perece el insensato. ¿Enojarte? De eso mueren los tontos.

3. Yo he visto al insensato echar raíces, de pronto se derribó su casa: «¡Que a sus hijos nadie los socorra!

4. No encontraban sus hijos quién los ayudara o defendiera de los ataques en un corte.

5. Hambrientos les robaban sus cosechas, llevándolas a sus escondites Se les arrebatarán sus bienes y los sedientos tomaban sus bienes.

6. No, el desorden no nace de la tierra, ni desde el suelo brota la desgracia.

7. El hombre engendra su propio castigo así como en las nubes hace estallar el águila el rayo

8. Yo, en tu lugar, a Dios recurriría y a él expondría mi causa.

9. A él, que hace cosas grandes e insondables, maravillas innumerables.

10. A él, que derrama la lluvia sobre la tierra y envía las aguas a los campos.

11. Ensalza a los humildes y alivia a los afligidos,

12. desbarata los planes de los astutos, y aunque quieran no pueden reponerse.

13. Atrapa a los sabios en su astucia, y las decisiones de los sagaces no aciertan.

14. En pleno día tlos asaltan tinieblas, y van a tientas como si fuera de noche.

15. Así salva Dios al arruinado cuando lo persiguen y libra al pobre de las manos del poderoso.

16. Así el débil renace a la esperanza, y la injusticia tiene que callar.

17. ¡Dichoso el hombre a quien Dios corrige! No desprecies, pues, la lección del Omnipotente,

18. pues él es el que hiere y el que venda la herida, él lastima y después curan sus manos.

19. Seis veces te librará de la angustia. y a la séptima el mal no te alcanzará.

20. Durante el hambre, te salvará de la muerte; y en la guerra, del golpe de la espada.

21. Estarás protegido de la lengua malvada, sin miedo a que llegue el salteador.

22. Te reirás de la sequía y del hambre, y no temerás a los animales feroces.

23. No más piedras en tus campos: la tierra te servirá, y las bestias salvajes no te atacarán.

24. Sabrás que en tu tienda todo prospera, a visitar tus tierras no verás allí perjuicios.

25. Verás multiplicarse tu descendencia, y tus renuevos como la hierba de la tierra.

26. Llegarás a la tumba cargado de años como se recogen a su tiempo las gavillas.

27. Todo esto lo hemos comprobado y así es. Lo hemos visto, comprúebalo tú también.

Capítulo 6

1. Job tomó la palabra y dijo:

2. «Si se pudiese pesar mi aflicción y poner mis males sobre una balanza,

3. pesarían más que la arena de los mares, y por eso hablo tan impetuosamente.

4. Llevo en mí las flechas del Omnipotente mi espíritu bebe su veneno, ¿qué diré a Dios cuando ellas me atormentan?

5. ¿Rebuzna acaso un burro junto a la hierba verde? ¿Muge un buey junto al forraje?

6. ¿Tiene gusto la comida sin sal? ¿Se encontrará sabor en la clara del huevo?

7. Pero ahora sóolo tengo por pan todo lo que no quería tocar.

8. ¡Ojalá se escuchara mi ruego y Dios me concediera lo que espero,

9. que por fin se decida a aplastarme, que deje caer su mano y me suprima.

10. Al menos tendría consuelo y gozo en medio de mi terrible susto, porque no habría maldecido la decisión del Santo.

11. ¿Tendré aún fuerzas para esperar, y qué futuro puedo esperar aún?

12. ¿Acaso resistiré como la roca? ¿Es mi carne de bronce?

13. Ya no encuentro en mí fuerza que me salve y toda ayuda se ha ido lejos de mí.

14. El que niega la compasión al prójimo desecha el temor del Omnipotente.

15. Mis hermanos me han fallado como un arroyo, como un torrente que dura sólo un tiempo:

16. Era el derretimiento de los hielos, las aguas brotaban por debajo de las nieves,

17. pero llega el verano y se evaporan, en cuanto hace calor queda seco su lecho.

18. En busca de ellos las caravanas alargan su camino, se hunden en lo desconocido.

19. Los viajeros de Temán se ubicaban con ellos, y se dirigían hacia ellos las caravanas de Sabá,

20. pero su esperanza ha sido en vano, al llegar no saben qué hacer.

21. Así son ahora ustedes para mí. Han visto cosas horribles y les entra miedo.

22. ¿Les he dicho acaso: «Denme algo, rescátenme con algo de su fortuna,

23. o líbrenme de una mano enemiga y rescátenme de manos de algún opresor?

24. Aclárenme esto y callaré. Háganme ver en qué me he equivocado.

25. ¡Da gusto escuchar una sana corrección! Pero, ¿qué pretenden con sus sermones?

26. ¿Quieren sólo condenar mis palabras, o rectificar lo dicho por un hombre que sufre?

27. Mas ustedes disponen de mí como de un indefenso y traicionan a su propio amigo.

28. se lo pido, mírenme, no les mentiré a la cara.

29. ¡Comiencen de nuevo, pero sin falt justicia! Retomemos el examen de mi causa.

30. Hay acaso falsedad en mis discursos? ¿No sé todavía distinguir el mal del bien?

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20. La Sabiduría grita por las calles, levanta su voz en las plazas.

21. Presenta su llamado en las encrucijadas, pronuncia su mensaje en las puertas de la ciudad:

22. ¿Por cuánto tiempo más, gente insignificante, preferirán sus estupideces? ¿Hasta cuándo los burlones se entretendrán con sus mofas y la gente estúpida se negará a saber?

23. Oigan pues mis advertencias, en este momento en que abro mi corazón y les doy a conocer mis pensamientos.

24. ¿Se van a rehusar cuando los llamo, no van a poner atención cuando les tiendo la mano?

25. ¿No quieren hacer caso de mis consejos y rechazan mis advertencias?

26. Yo también me reiré de su miseria, me burlaré cuando el miedo los domine,

27. cuando les llegue el hurracán del terror y se los lleve el torbellino de las desdichas, cuando queden bajo el peso de la miseria y de la angustia.

28. Entonces me llamarán pero no responderé, me buscarán pero no me hallarán.

29. Porque no quisieron el saber, no eligieron el temor de Yavé.

30. Esa gente no buscó mis consejos, despreció todas mis advertencias.

31. Por eso comerán los frutos de sus errores, y de sus iniciativas, hasta que no puedan más.

32. Porque a los tontos los perderá su porfía, y a los irresponsables su propia dejación.

33. Pero el que me escucha dormirá en paz, no tendrá que temer la desgracia.

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"Como Jesus, preparemo-nos a duas ascensões: uma ao Calvário e outra ao Céu." São Padre Pio de Pietrelcina