38. derramaron una sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que inmolaron a los ídolos de Canaán, y el país quedó manchado con delitos de sangre;





“Como Jesus, preparemo-nos a duas ascensões: uma ao Calvário e outra ao Céu. A ascensão ao Calvário, se não for alegre, deve ao menos ser resignada!” São Padre Pio de Pietrelcina