Mosaico decorativo

1. Dios pronunció todas estas palabras:

1. Entonces pronunció Dios todas estas palabras diciendo:

2. "Yo soy el Señor, tu Dios, el que te sacó de Egipto, de la casa de la esclavitud.

2. «Yo, Yahveh, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre.

3. No tendrás otro Dios fuera de mí.

3. No habrá para ti otros dioses delante de mí.

4. No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, o aquí abajo en la tierra o en el agua bajo tierra.

4. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra.

5. No te postrarás ante ella ni le darás culto, porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad del padre en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

5. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,

6. pero demuestro mi fidelidad por mil generaciones a todos los que me aman y guardan mis mandamientos.

6. y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.

7. No tomarás el nombre del Señor en vano, porque el Señor no dejará sin castigo al que toma su nombre en vano.

7. No tomarás en falso el nombre de Yahveh, tu Dios; porque Yahveh no dejará sin castigo a quien toma su nombre en falso.

8. Acuérdate del día del sábado para santificarlo.

8. Recuerda el día del sábado para santificarlo.

9. Seis días trabajarás y en ellos harás todas tus faenas;

9. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,

10. pero el séptimo día es día de descanso en honor del Señor, tu Dios. No harás en él trabajo alguno ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que habita contigo.

10. pero el día séptimo es día de descanso para Yahveh, tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad.

11. Porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y cuanto hay en ellos, y el séptimo descansó. Por ello bendijo el Señor el día del sábado y lo santificó.

11. Pues en seis días hizo Yahveh el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo Yahveh el día del sábado y lo hizo sagrado.

12. Honra a tu padre y a tu madre para que tus días se alarguen sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te da.

12. Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahveh, tu Dios, te va a dar.

13. No matarás.

13. No matarás.

14. No cometerás adulterio.

14. No cometerás adulterio.

15. No robarás.

15. No robarás.

16. No darás falso testimonio contra tu prójimo.

16. No darás testimonio falso contra tu prójimo.

17. No desearás la casa de tu prójimo, ni su mujer, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que a él le pertenezca".

17. No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.»

18. Todo el pueblo distinguía los truenos y los relámpagos, el sonido de la trompeta y el humear de la montaña. El pueblo, al ver esto, temblaba y se mantenía a distancia.

18. Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte humeante, y temblando de miedo se mantenía a distancia.

19. Y dijeron a Moisés: "Háblanos tú y te escucharemos; pero que no nos hable el Señor, para que no muramos".

19. Dijeron a Moisés: «Habla tú con nosotros, que podremos entenderte, pero que no hable Dios con nosotros, no sea que muramos.»

20. Moisés dijo al pueblo: "No temáis, que el Señor ha venido sólo para probaros y para que su temor esté siempre en vosotros y no pequéis".

20. Respondió Moisés al pueblo: «No temáis, pues Dios ha venido para poneros a prueba, para que su temor esté ante vuestros ojos, y no pequéis».

21. El pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se aproximó a la nube donde estaba el Señor.

21. Y el pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se acercaba a la densa nube donde estaba Dios.

22. El Señor dijo a Moisés: "Di a los israelitas: Vosotros habéis visto que os he hablado desde el cielo.

22. Dijo Yahveh a Moisés: Así dirás a los israelitas: Vosotros mismos habéis visto que os he hablado desde el cielo.

23. No hagáis junto a mí dioses de plata ni de oro.

23. No haréis junto a mí dioses de plata, ni os haréis dioses de oro.

24. Me levantarás un altar de tierra y en él me ofrecerás tus holocaustos, tus sacrificios de reconciliación, tus ovejas y tus bueyes. En cualquier lugar en que yo quiera hacer mi nombre memorable vendré a ti y te bendeciré.

24. Hazme un altar de tierra para ofrecer sobre él tus holocaustos y tus sacrificios de comunión, tus ovejas y tus bueyes. En todo lugar donde haga yo memorable mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.

25. Si me levantas altar de piedras, no sea con piedras labradas, porque al trabajarlas con tus herramientas las habrás profanado.

25. Y si me haces un altar de piedra, no lo edificarás de piedras labradas; porque al alzar tu cincel sobre ella queda profanada.

26. Ni subirás por gradas a mi altar, para que no se descubra allí tu desnudez.

26. Tampoco subirás por gradas a mi altar, para que no se descubra tu desnudez sobre él.



Olvasd el a Bibliát egy év alatt

Csatlakozz közösségünkhöz, és olvasd el a teljes Bibliát 365 nap alatt. Egy strukturált és inspiráló út a hited és a Szentírás ismeretének elmélyítéséhez.