Talált 1317 Eredmények: Son
De Neftalí dijo: Neftalí, colmado de favores, lleno de la bendición del Señor, el mar y el mediodía son sus dominios. (Deuteronomio 33, 23)
Entonces el rey de Jericó mandó decir a Rajab: "Saca a los hombres que han entrado en tu casa, porque son espías". (Josué 2, 3)
Y vosotros responderéis: Las aguas del Jordán se dividieron delante del arca de la alianza del Señor; se separaron a su paso por el Jordán. Estas piedras son para los israelitas un recuerdo perpetuo". (Josué 4, 7)
Él respondió: "No, yo soy el jefe del ejército del Señor y acabo de llegar". Josué cayó rostro en tierra, le adoró y le dijo: "¿Cuáles son las órdenes de mi Señor a su siervo?". (Josué 5, 14)
Cuando suene el cuerno de carnero y vosotros oigáis el sonar de las trompetas, todo el pueblo dará con todas sus fuerzas el grito de guerra. Entonces las murallas de la ciudad se derrumbarán, y el pueblo la asaltará, cada uno de frente". (Josué 6, 5)
Los armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, y la retaguardia iba detrás del arca; marchaban al son de las trompetas. (Josué 6, 9)
Los siete sacerdotes que llevaban las trompetas de cuerno de carnero iban delante del arca del Señor tocando sus trompetas durante la marcha; delante de ellos iban los armados, y la retaguardia iba detrás del arca del Señor; marchaban al son de las trompetas. (Josué 6, 13)
El pueblo gritó, y las trompetas sonaron. Cuando el pueblo oyó el sonido de las trompetas, se puso a gritar con todas sus fuerzas, y las murallas de la ciudad se derrumbaron; entonces el pueblo se lanzó al asalto, cada uno de frente, y la tomaron. (Josué 6, 20)
Al volver, dijeron a Josué: "No es necesario que suba todo el pueblo; que suban unos dos o tres mil hombres para tomar Ay. No hace falta que vaya todo el pueblo, pues ellos son pocos". (Josué 7, 3)
Una vez que hayáis tomado la ciudad, le prenderéis fuego. Éstas son las órdenes que debéis cumplir. ¡Atención! Soy yo el que os lo mando". (Josué 8, 8)
Todo el botín de estas ciudades, incluido el ganado, lo tomaron para ellos los israelitas; pero a todas las personas las pasaron a filo de espada hasta su total exterminio, sin dejar ni un superviviente. (Josué 11, 14)
Éstos son los reyes de la tierra a los que derrotaron los israelitas, y los territorios que conquistaron desde el río Arnón hasta el monte Hermón con toda la región oriental del valle del Jordán: (Josué 12, 1)