Mosaico decorativo

Talált 3535 Eredmények: Sal

  • Entretanto, Trifón salió de Tolemaida con numerosas tropas para invadir Judea, llevando consigo a Jonatán prisionero. (I Macabeos 13, 12)

  • "El rey Demetrio a Simón, sumo sacerdote y amigo del rey, a los ancianos y a la nación judía, salud. (I Macabeos 13, 36)

  • Te perdonamos, además, los fallos y errores cometidos hasta hoy, así como la corona que debes. No será exigido desde ahora cualquier otro tributo que grave sobre Jerusalén. (I Macabeos 13, 39)

  • Los que estaban en la torre móvil salieron a la ciudad, causando gran consternación. (I Macabeos 13, 44)

  • Los de la ciudadela de Jerusalén, al no poder salir al país, ni comprar ni vender, estaban extenuados y muchos murieron de hambre. (I Macabeos 13, 49)

  • En el país restableció la paz e Israel saltó de gozo. (I Macabeos 14, 11)

  • Las cartas fueron leídas en Jerusalén ante toda la asamblea. (I Macabeos 14, 19)

  • Ésta es la copia de la que enviaron los espartanos: "Los magistrados y el pueblo de Esparta a Simón, sumo sacerdote, a los ancianos, a los sacerdotes y a todo el pueblo de los judíos, sus hermanos, salud. (I Macabeos 14, 20)

  • En las frecuentes batallas libradas en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, de la familia de Yoarib, y sus hermanos, han expuesto con peligro sus vidas y han resistido a los enemigos de su nación para salvar el templo y la ley, conquistando gloria imperecedera para su nación. (I Macabeos 14, 29)

  • A sus órdenes los judíos consiguieron expulsar a los paganos de los territorios ocupados, especialmente de la ciudad de David, Jerusalén, donde habían construido una ciudadela, de la que salían profanando los aledaños del templo e infligiendo graves ofensas a su santidad. (I Macabeos 14, 36)

  • Destacó en ella soldados judíos, la fortificó para seguridad de la nación y de la ciudad y levantó las murallas de Jerusalén. (I Macabeos 14, 37)

  • la siguiente carta: "El rey Antíoco a Simón, sumo sacerdote y jefe, y a la nación judía, salud. (I Macabeos 15, 2)


"Deus não opera prodígios onde não há fé." São Padre Pio de Pietrelcina