Talált 3535 Eredmények: Sal
Por entonces, Jonatán reunió las tropas de Judea para atacar la ciudadela de Jerusalén, emplazando contra ella muchas máquinas de guerra. (I Macabeos 11, 20)
"El rey Demetrio a Jonatán, su hermano, y a toda la nación judía, salud. (I Macabeos 11, 30)
El rey Demetrio a Lástenes, su padre, salud. (I Macabeos 11, 32)
Les confirmamos la posesión de los territorios de Judea y de los tres distritos de Aferema, Lida y Ramatáyim. Son desmembrados de Samaría, pasando a Judea, junto con sus dependencias, en favor de todos los que van a ofrecer sacrificios en Jerusalén, y en lugar de los tributos que el rey percibía todos los años, hasta ahora, por los productos de la tierra y por los frutos de los árboles. (I Macabeos 11, 34)
Con relación a los otros derechos que percibíamos sobre los diezmos e impuestos sobre las salinas y coronas que nos pertenecen, desde ahora se los perdonamos todos. (I Macabeos 11, 35)
Entretanto, Jonatán pidió al rey que retirara los acuartelamientos de la ciudadela de Jerusalén y de las fortalezas, pues estaban siempre en guerra contra Israel. (I Macabeos 11, 41)
Viendo que los judíos dominaban la ciudad, se desalentaron y suplicaron al rey: (I Macabeos 11, 49)
Arrojaron las armas e hicieron las paces. Los judíos, cubiertos de gloria ante el rey y todos sus súbditos, se hicieron famosos en todo el reino y volvieron a Jerusalén cargados de botín. (I Macabeos 11, 51)
Jonatán se puso a recorrer las ciudades de la región del otro lado del Éufrates. Todo el ejército de Siria se incorporó a él para ayudarle. Cuando llegó a Ascalón, los habitantes de la ciudad salieron a recibirle con todos los honores. (I Macabeos 11, 60)
Los de Gaza se rindieron, y Jonatán hizo con ellos un tratado de paz; pero tomó como rehenes a los hijos de los jefes y los mandó a Jerusalén. Él continuó el recorrido por la región, y llegó hasta Damasco. (I Macabeos 11, 62)
Les salió al paso, dejando en Judea a su hermano Simón. (I Macabeos 11, 64)
los emboscados salieron de sus escondrijos y se trabó la batalla. (I Macabeos 11, 69)