Mosaico decorativo

Talált 2150 Eredmények: Poder En Israel

  • Siguió la conducta de los reyes de Israel y de la casa de Ajab, pues estaba casado con una hija de éste. Hizo lo que es malo a los ojos del Señor. (II Crónicas 21, 6)

  • sino la de los reyes de Israel, empujando a Judá y a los habitantes de Jerusalén a la idolatría, como la casa de Ajab; por haber matado a tus hermanos y a la familia de tu padre, que eran mejores que tú, (II Crónicas 21, 13)

  • Siguiendo sus consejos, fue con Jorán, hijo de Ajab, rey de Israel, a luchar contra Jazael, rey de Siria, a Ramot de Galaad, donde cayó herido Jorán, (II Crónicas 22, 5)

  • Recorrieron Judá, y reunieron a los levitas de todas las ciudades y a los jefes de las familias de Israel. Regresaron a Jerusalén, (II Crónicas 23, 2)

  • Reunió a los sacerdotes y levitas y les dijo: "Recorred las ciudades de Judá y reunid fondos de todo Israel para reparar, según las necesidades de cada año, el templo de nuestro Dios. Sed diligentes en las obras". Pero los levitas no se mostraron diligentes. (II Crónicas 24, 5)

  • Entonces el rey llamó a Yehoyadá, sacerdote jefe, y le dijo: "¿Por qué no has tenido cuidado de que los levitas recojan en Judá y en Jerusalén la contribución impuesta por Moisés, siervo de Dios, a la asamblea de Israel para la tienda de la alianza? (II Crónicas 24, 6)

  • Se anunció en Judá y Jerusalén la obligación de traer al Señor la contribución impuesta por Moisés, siervo de Dios, a Israel en el desierto, (II Crónicas 24, 9)

  • Fue sepultado en la ciudad de David con los reyes, porque había hecho el bien en Israel, y con Dios y su templo. (II Crónicas 24, 16)

  • Reclutó además cien mil hombres valerosos de Israel por tres mil cuatrocientos kilos de plata. (II Crónicas 25, 6)

  • Un hombre de Dios se presentó a él y le dijo: "¡Oh rey, no lleves contigo tropas de Israel, porque el Señor no está con Israel ni con ninguno de los hijos de Efraín! (II Crónicas 25, 7)

  • Si van contigo, aunque tú des en el combate pruebas de fuerza, Dios te hará caer ante tus enemigos, porque en Dios está el poder de sostener y derribar". (II Crónicas 25, 8)

  • Amasías contestó al hombre de Dios: "¿Y los tres mil cuatrocientos kilos de plata que he entregado a las tropas de Israel?". El hombre de Dios respondió: "Mucho más que eso puede darte el Señor". (II Crónicas 25, 9)


"Tente percorrer com toda a simplicidade o caminho de Nosso Senhor e não se aflija inutilmente." São Padre Pio de Pietrelcina