Mosaico decorativo

Talált 976 Eredmények: Padre

  • Si peca un hombre contra otro hombre, Dios puede intervenir en su favor; pero si un hombre peca contra el Señor, ¿quién intercederá por él?". Pero ellos no hicieron caso a su padre, porque el Señor había decidido que muriesen. (I Samuel 2, 25)

  • Un hombre de Dios fue a ver a Elí y le dijo: "Esto dice el Señor: Yo me manifesté claramente a la familia de tu padre, cuando estaban en Egipto, esclavos del Faraón. (I Samuel 2, 27)

  • Yo los elegí de entre todas las tribus de Israel para ser mis sacerdotes, para subir a mi altar, para quemar el incienso y llevar el efod en mi presencia; yo concedí a la casa de tu padre todas las ofrendas de los israelitas; (I Samuel 2, 28)

  • Por eso, palabra del Señor, Dios de Israel: Yo había prometido que tu casa y la casa de tu padre estarían por siempre ante mí para servirme; pero ahora, palabra del Señor, lejos de mí tal cosa; porque yo honro a los que me honran, y los que me desprecian serán tratados como nada. (I Samuel 2, 30)

  • Se acerca el día en que yo cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de suerte que ninguno llegará a viejo en tu casa. (I Samuel 2, 31)

  • Cuando llegaron al país de Suf, Saúl dijo al mozo que le acompañaba: "Demos la vuelta, no sea que mi padre, más que por las asnas, esté intranquilo por nosotros". (I Samuel 9, 5)

  • En cuanto a las asnas extraviadas hace ya tres días, no te preocupes, porque ya han aparecido. Además, ¿de quién será cuanto hay de precioso en Israel? ¿No será tuyo y de la casa de tu padre? (I Samuel 9, 20)

  • hoy, cuando te hayas alejado de mí, encontrarás junto a la tumba de Raquel, en los confines de Benjamín, a dos hombres, que te dirán: Han aparecido las asnas que andas buscando; tu padre se ha olvidado de las asnas y está intranquilo por vosotros, preguntándose qué puede hacer por su hijo. (I Samuel 10, 2)

  • Uno de ellos dijo: "¿Y quién es su padre?". Por eso quedó como proverbio: "También Saúl anda entre los profetas". (I Samuel 10, 12)

  • Un día, Jonatán, hijo de Saúl, dijo a su escudero: "Ven, pasemos hasta la guarnición de los filisteos, que está al otro lado". Pero no dijo nada a su padre. (I Samuel 14, 1)

  • Pero Jonatán no había oído el juramento que su padre hizo prestar al pueblo; y, alargando la punta del bastón que tenía en la mano, lo metió en un panal de miel, se lo llevó a la boca y sus ojos se iluminaron. (I Samuel 14, 27)

  • Y le dijo uno: "Tu padre ha hecho prestar este juramento a todo el pueblo: ¡Maldito el hombre que tome alimento hoy!". (I Samuel 14, 28)


"O homem sem Deus é um ser mutilado". São Padre Pio de Pietrelcina