Talált 976 Eredmények: Padre
Entonces Gaal, hijo de Obed, dijo: "¿Qué es Abimelec y quién es Siquén para que debamos ser sus siervos? ¿No sirvió el hijo de Yerubaal y Zebul, su lugarteniente, a las gentes de Jamor, padre de Siquén? ¿Por qué, entonces, debemos servirles nosotros? (Jueces 9, 28)
Así hizo caer Dios sobre la cabeza de Abimelec todo el mal que él había hecho a su padre, matando a sus setenta hermanos. (Jueces 9, 56)
Jefté, el galaadita, era un hombre fuerte y valiente. Era hijo de una prostituta. Su padre era Galaad. (Jueces 11, 1)
La mujer de Galaad le dio también otros hijos; y cuando crecieron, éstos echaron a Jefté y le dijeron: "Tú no tendrás parte en la herencia de nuestro padre, porque eres hijo de una mujer extraña". (Jueces 11, 2)
Jefté les contesto: "¿No sois vosotros los que me odiabáis y me echásteis de la casa de mi padre? ¿Por qué recurrís a mí ahora que os encontráis angustiados?". (Jueces 11, 7)
Ella le respondió: "Si has hecho una promesa al Señor, padre mío, haz conmigo lo que has prometido, ya que el Señor te ha concedido vengarte de tus enemigos, los amonitas". (Jueces 11, 36)
Después dijo a su padre: "Concédeme esta gracia: déjame libre durante dos meses para ir por los montes con mis compañeras llorando mi virginidad". (Jueces 11, 37)
Pasados los dos meses, ella volvió a su padre, y éste cumplió con ella la promesa que había hecho. Ella no había tenido relaciones con ningún hombre; de aquí viene la costumbre de Israel (Jueces 11, 39)
Sus padres le respondieron: "¿Es que no hay una mujer en nuestra tribu o en todo Israel, para que vayas a buscar mujer entre esos filisteos incircuncisos?". Sansón respondió a su padre: "Dame ésa, porque me gusta". (Jueces 14, 3)
El padre de Sansón fue a casa de la joven, y Sansón dio una fiesta, como era costumbre entre los mozos. (Jueces 14, 10)
Al cuarto día dijeron a la mujer de Sansón: "Convence a tu marido para que te dé la solución del acertijo; de lo contrario, te quemaremos a ti y la casa de tu padre. ¿Es que nos habéis invitado para quitarnos lo nuestro?". (Jueces 14, 15)
La mujer de Sansón se echó en brazos de él, llorando, y le dijo: "Tú me odias, no me amas. Has propuesto un acertijo a mis paisanos y no me lo has explicado a mí". Él le respondió: "No se lo he explicado ni a mi padre ni a mi madre, ¿y te lo voy a explicar a ti?". (Jueces 14, 16)