Mosaico decorativo

Talált 1443 Eredmények: Mer

  • Mas, con todo, no se merecen un duro reproche, porque quizá se extravían buscando a Dios y queriendo encontrarlo; (Sabiduría 13, 6)

  • Y así aquéllos, aunque estaban ansiosos de alimento, ante el aspecto repugnante de los animales que les enviaste, perdieron las ganas de comer; mientras que tu pueblo, después de una breve privación, gustó un manjar exquisito. (Sabiduría 16, 3)

  • Pues ellos morían por la picadura de langosta y mosquitos sin encontrar remedio para su vida, pues merecieron ser castigados por tales bestias. (Sabiduría 16, 9)

  • Cuando pensaban quedar ocultos con sus pecados secretos, bajo el oscuro velo del olvido, fueron ellos mismos inmersos en las tinieblas, espantados y despavoridos con fantasmas. (Sabiduría 17, 3)

  • Una luz espléndida brillaba, en cambio, para tus santos. Los egipcios, que oían su voz sin ver su figura, los proclamaban dichosos, aunque primero hubiesen padecido; (Sabiduría 18, 1)

  • Pues aquéllos merecieron ser privados de la luz y ser encerrados en tinieblas por haber tenido prisioneros a tus hijos, por quienes debía darse al mundo la luz incorruptible de la ley. e) La muerte. (Sabiduría 18, 4)

  • Todos sin excepción tenían muertos innumerables, heridos por un mismo género de muerte; y los vivos no bastaban para enterrarlos, ya que, en un instante, lo más noble de su linaje había sido destruido. (Sabiduría 18, 12)

  • Pues la sabiduría merece bien su nombre, no se manifiesta a muchos. (Eclesiástico 6, 22)

  • No te ates dos veces con el pecado, pues no quedarás impune ya en la primera. (Eclesiástico 7, 8)

  • No te cuentes entre el número de los pecadores, recuerda que la cólera no tardará. (Eclesiástico 7, 16)

  • No te pongas en camino con el temerario para que no se imponga a ti; porque él obrará según su capricho, y su locura te perderá con él. (Eclesiástico 8, 15)

  • Aléjate del hombre que tiene poder de matar, y no tendrás que temer la muerte; pero si te acercas a él, no cometas falta, para que no te quite la vida. Ten presente que caminas en medio de lazos y marchas sobre la muralla de la ciudad. (Eclesiástico 9, 13)


"Lembre-se de que você tem no Céu não somente um pai, mas também uma Mãe". São Padre Pio de Pietrelcina