Mosaico decorativo

Talált 3248 Eredmények: Jer

  • Olvidasteis al Dios eterno, el que os sustentó; y afligisteis a Jerusalén, la que os crió. (Baruc 4, 8)

  • Ten ánimo, Jerusalén; te consolará aquel que te ha dado un nombre. (Baruc 4, 30)

  • Vuelve tus ojos al oriente, Jerusalén, y contempla el gozo que te viene de Dios. (Baruc 4, 36)

  • Jerusalén, quítate tu ropa de luto y aflicción y vístete para siempre la magnificencia de la gloria que te viene de Dios. (Baruc 5, 1)

  • Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, vuelve tus ojos hacia oriente y mira a tus hijos reunidos del oriente al occidente por la palabra del santo, alegres del recuerdo de Dios. (Baruc 5, 5)

  • Copia de la carta que mandó Jeremías a los que iban a ser deportados a Babilonia por el rey de los babilonios, para informarles de lo que Dios le había encomendado. (Baruc 6, 0)

  • Estad en guardia: no hagáis como esos extranjeros, no os dejéis asustar por esos dioses, (Baruc 6, 4)

  • Las ofrendas que les hacen, los sacerdotes las venden para su provecho, otra parte la ponen en conserva sus mujeres, sin repartir nada al pobre y al enfermo. Y las mujeres que acaban de dar a luz y las que están en estado de menstruación tocan esas ofrendas. (Baruc 6, 27)

  • Y ¿cómo pueden llamarse dioses? Son mujeres las que presentan ofrendas ante estos dioses de plata, de oro y de madera. (Baruc 6, 29)

  • Los sacerdotes toman las ropas de sus dioses para vestir a sus mujeres y a sus hijos. (Baruc 6, 32)

  • Las mujeres ceñidas de cuerdas se sientan junto a los caminos quemando como incienso el salvado; (Baruc 6, 42)

  • Tampoco pueden resistir a un rey ni a un ejército enemigo. (Baruc 6, 55)


"O mal não se vence com o mal, mas com o bem, que tem em si uma força sobrenatural." São Padre Pio de Pietrelcina