Mosaico decorativo

Talált 452 Eredmények: Fuentes De Agua Viva

  • Entonces los tres, abriéndose camino a través del campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está en la puerta de Belén, la llevaron y se la ofrecieron a David; pero David no quiso beberla y la derramó como ofrenda ante el Señor, diciendo: (I Crónicas 11, 18)

  • "¡Líbreme Dios de hacer tal cosa! ¿Voy a beber yo la sangre de estos hombres, que han traído el agua con riesgo de sus vidas?". Y no quiso beberla. Esto hicieron los tres héroes. (I Crónicas 11, 19)

  • los tenedores, las fuentes, los cálices de oro puro, los lingotes de oro puro para las copas; (I Crónicas 28, 17)

  • y decidles: Ésta es la orden del rey: Meted a este hombre en la cárcel y tenedlo a pan y agua y poco de cada cosa hasta que yo vuelva sano y salvo". (II Crónicas 18, 26)

  • Hicieron salir al hijo del rey, le impusieron la corona y las insignias y lo proclamaron rey. Yehoyadá y sus hijos lo ungieron y gritaron: "¡Viva el rey!". (II Crónicas 23, 11)

  • decidió, de acuerdo con sus jefes y sus oficiales, cegar las fuentes que había fuera de la ciudad. (II Crónicas 32, 3)

  • Se reunió una gran muchedumbre y cegaron todas las fuentes, así como el canal subterráneo, para que cuando llegaran los asirios no encontraran agua en abundancia. (II Crónicas 32, 4)

  • El año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de su palabra anunciada por medio de Jeremías, el Señor impulsó a Ciro, rey de Persia, a que proclamara de viva voz y por escrito en todo su reino este edicto: (II Crónicas 36, 22)

  • El año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de su palabra anunciada por medio de Jeremías, el Señor impulsó a Ciro, rey de Persia, a que proclamara de viva voz y por escrito, en todo su reino, este edicto: (Esdras 1, 1)

  • Esdras se retiró del templo de Dios y se fue al aposento de Jojanán, hijo de Eliasib, donde pasó la noche sin comer pan ni beber agua; tan desolado estaba con la prevaricación de los repatriados. (Esdras 10, 6)

  • Los sirvientes del templo, que habitaban en el Ofel, restauraron hasta la puerta del Agua, en dirección del levante y hasta la torre saliente. (Nehemías 3, 26)

  • En el mes séptimo, cuando ya todos los israelitas estaban instalados en sus ciudades, el pueblo entero se congregó como un solo hombre en la plaza de la puerta del Agua y dijo al escriba Esdras que trajese el libro de la ley de Moisés, dada por el Señor a Israel. (Nehemías 8, 1)


"Submeter-se não significa ser escravo, mas ser livre para receber santos conselhos." São Padre Pio de Pietrelcina