Talált 7516 Eredmények: Espíritu Del Señor
Y ahora, ante todo Israel, ante la asamblea y ante el Señor que nos escucha, os digo: guardad y observad todos los mandamientos del Señor, nuestro Dios, para que podáis conservar la posesión de esta buena tierra y dejarla en herencia a vuestros hijos después de vosotros a perpetuidad. (I Crónicas 28, 8)
Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, sírvele con todo tu corazón, con ánimo bien dispuesto, porque el Señor escudriña los corazones de todos y penetra sus más secretos pensamientos. Si tú lo buscas, él se dejará encontrar; pero si tú lo abandonas, él se retirará para siempre. (I Crónicas 28, 9)
Piensa ahora que el Señor te ha elegido para que le construyas una casa como santuario. ¡Animo y manos a la obra!". (I Crónicas 28, 10)
Le dejó también la descripción de todos sus proyectos respecto 2de los atrios del templo del Señor, las cámaras de alrededor, los tesoros del templo del Señor, los depósitos sagrados; (I Crónicas 28, 12)
las clases de sacerdotes y levitas, todos los servicios del templo del Señor, todo el mobiliario para el servicio del templo del Señor; (I Crónicas 28, 13)
los lingotes de oro puro destinados para el altar de los perfumes. Le dejó el modelo del carro de los querubines de oro que cubren con sus alas desplegadas el arca de la alianza del Señor; (I Crónicas 28, 18)
todo esto se lo dio por escrito de parte del Señor para hacerle comprender todos los detalles del modelo. (I Crónicas 28, 19)
David dijo a su hijo Salomón: "Sé fuerte, ten ánimo y pon manos a la obra. No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor, mi Dios, está contigo y no te dejará ni abandonará hasta que hayas concluido toda la obra para servicio del templo del Señor. (I Crónicas 28, 20)
Aquí están las clases de sacerdotes y levitas para todo el servicio del templo del Señor; contarás también con voluntarios expertos en cualquier clase de trabajo. Los jefes y todo el pueblo están a tu disposición". (I Crónicas 28, 21)
El rey David dijo a toda la asamblea: "Mi hijo Salomón, el único elegido por Dios, es todavía joven e inexperto, y la obra es grande, pues la casa no es para los hombres, sino para el Señor Dios. (I Crónicas 29, 1)
oro y plata para los diversos objetos y para la obra de orfebrería. Y ahora, ¿quién quiere hacer donativos voluntarios para el Señor?". (I Crónicas 29, 5)
Todos los que poseían piedras preciosas se las entregaron a Yejiel, el guersonita, para el tesoro del templo del Señor. (I Crónicas 29, 8)