Talált 1844 Eredmények: Dar
En buen terreno, junto a aguas generosas estaba plantada, para echar pámpanos y dar fruto, para hacerse una vid exuberante. (Ezequiel 17, 8)
Extenderé sobre él mi red y quedará preso en mi redada. Lo llevaré a Babilonia y allí le pediré cuentas de la infidelidad cometida contra mí. (Ezequiel 17, 20)
en el monte sublime de Israel lo plantaré; echará ramas y dará frutos y se hará un magnífico cedro. Bajo él habitarán toda clase de pájaros, toda clase de aves morará a la sombra de sus ramas. (Ezequiel 17, 23)
Igualmente, si el justo se aparta de su justicia, comete la injusticia, según las acciones detestables cometidas por el criminal, ¿podrá vivir? No se recordará nada de toda la justicia que había practicado. Por la infidelidad y por el delito que ha cometido morirá. (Ezequiel 18, 24)
Mandaron gentes contra él. Quedó preso en su fosa y lo llevaron con grillos a Egipto. (Ezequiel 19, 4)
Pero también los hijos se rebelaron contra mí; no caminaron según mis preceptos, no guardaron ni pusieron en práctica mis leyes, que dan la vida a quien las observa, y profanaron mis sábados. Entonces pensé derramar sobre ellos mi furor y desfogar mi ira contra ellos en el desierto. (Ezequiel 20, 21)
Y llegué a darles preceptos que no eran buenos y leyes por las cuales no podrían vivir; (Ezequiel 20, 25)
Yo los llevé hasta la tierra que había jurado, mano en alto, darles. Pero al ver cualquier colina elevada o cualquier árbol frondoso, ofrecieron allí sus sacrificios, presentaron sus ofrendas irritantes, quemaron sus perfumes y derramaron sus ofrendas de vino. (Ezequiel 20, 28)
Y sabréis que yo soy el Señor, cuando os haya reintegrado a la tierra de Israel, al país que juré, mano en alto, dar a vuestros padres. (Ezequiel 20, 42)
Entonces os acordaréis de vuestra conducta, de todas las acciones con las cuales os manchasteis, y sentiréis asco de vosotros mismos por todas las injusticias que habéis cometido. (Ezequiel 20, 43)
La suerte cae a su derecha: Jerusalén, para situar arietes, dar órdenes de matanza, lanzar el grito de guerra, levantar arietes contra las puertas, amontonar terraplenes, disponer el cerco. (Ezequiel 21, 27)
Yo pondré fin a tu sensualidad y a las prostituciones comenzadas en Egipto. No levantarás más tus ojos hacia ellos, ni te volverás a acordar de Egipto. (Ezequiel 23, 27)