Talált 1844 Eredmények: Dar
A los peñascos del monte se parecen esos dioses de madera, dorados o plateados; sus servidores quedarán avergonzados. (Baruc 6, 38)
Y son incapaces de darse cuenta de esto y de abandonar a sus dioses, ¡tan insensatos son! (Baruc 6, 41)
No pueden establecer un rey en un país, ni dar a los hombres la lluvia. (Baruc 6, 52)
Y si llega a prenderse fuego el templo de esos dioses de madera, dorados o plateados, sus sacerdotes escaparán y se pondrán a salvo; pero ellos se quedarán como postes, presa de las llamas. (Baruc 6, 54)
Por la púrpura y el lino, que se pudre encima de ellos, conoceréis también que no son dioses. Finalmente, ellos mismos serán carcomidos y quedarán hechos una vergüenza en el país. (Baruc 6, 71)
Sus alas estaban juntas unas con otras; al andar no se volvían de espaldas, sino que cada uno caminaba de frente. (Ezequiel 1, 9)
Al rodar iban en las cuatro direcciones, sin volverse en su movimiento. (Ezequiel 1, 17)
Yo haré que tu lengua se te pegue al paladar; quedarás mudo y dejarás de ser su acusador, porque son una raza de rebeldes. (Ezequiel 3, 26)
Mira; yo te amarro con cuerdas, de suerte que no te puedas dar la vuelta de un lado al otro hasta que no hayas cumplido los días de tu asedio. (Ezequiel 4, 8)
Mandaré contra vosotros el hambre y las bestias feroces, que te dejarán sin hijos; la peste y la sangre pasarán por ti y descargaré contra ti la espada. Yo, el Señor, he hablado". (Ezequiel 5, 17)
Entonces los supervivientes se acordarán de mí en medio de las naciones donde sean deportados. Yo quebrantaré su corazón adúltero, que se apartó de mí, y sus ojos prostituidos ante sus ídolos. Tendrán horror de sí mismos por las perversidades que cometieron a causa de todas sus horribles acciones. (Ezequiel 6, 9)
Y sabrán que yo soy el Señor y que no en vano los había amenazado con mandarles todos estos males". (Ezequiel 6, 10)