Mosaico decorativo

Talált 2426 Eredmények: Ala

  • Manóaj le preguntó: "Cuando se cumpla tu palabra, ¿qué norma hemos de seguir con el niño? ¿Qué haremos con él?". (Jueces 13, 12)

  • y preguntó al ángel del Señor: "¿Cómo te llamas, para que cuando se cumpla tu palabra te estemos agradecidos?". (Jueces 13, 17)

  • y le dijo: "Creí que ya no la querías y se la di a un compañero tuyo. Pero su hermana menor es más hermosa que ella. Tómala en su lugar". (Jueces 15, 2)

  • El pueblo, al verlo, alababa a su dios, gritando: "Nuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sansón, nuestro enemigo, que asolaba nuestros campos y mató a tantos de los nuestros". (Jueces 16, 24)

  • Él les respondió: "Micá ha hecho conmigo esto y lo otro. Me da un salario, y yo le sirvo de sacerdote". (Jueces 18, 4)

  • No hubo nadie que los socorriese, porque estaban lejos de Sidón y no tenían relación alguna con los arameos. Estaba situada en el valle que se extiende hasta Bet Rejob. Ellos reedificaron la ciudad y se instalaron en ella. (Jueces 18, 28)

  • Todos los israelitas como un solo hombre, desde Dan hasta Berseba y la región de Galaad, fueron a reunirse ante el Señor en Mispá. (Jueces 20, 1)

  • Entonces se preguntaron: "¿Hay alguno de entre las tribus de Israel que no haya subido a Mispá ante el Señor?". Y resultó que ninguno de Yabés de Galaad había venido al campamento, a la asamblea. (Jueces 21, 8)

  • El pueblo había sido contado y, en efecto, no había ninguno de Yabés de Galaad. (Jueces 21, 9)

  • Entonces la asamblea envió doce mil hombres de los más valientes con esta orden: "Id y pasad a espada a todos los habitantes de Yabés de Galaad, a las mujeres y a los niños. (Jueces 21, 10)

  • Entre los habitantes de Galaad encontraron cuatrocientas vírgenes y las llevaron al campamento de Silo, en la tierra de Canaán. (Jueces 21, 12)

  • Los de Benjamín regresaron, y los israelitas les dieron por mujeres las que habían quedado con vida en Yabés de Galaad; pero no había bastantes para todos. (Jueces 21, 14)


"Quanto maiores forem os dons, maior deve ser sua humildade, lembrando de que tudo lhe foi dado como empréstimo." São Padre Pio de Pietrelcina